2018: el año de los pronósticos fallidos

No es con mala intención que publicamos este artículo con minutos de diferencia con el que informamos del proyecto de Presupuesto para 2019. Vimos la nota que escribió Gustavo González mientras reuníamos el material que llevó al Congreso el ministro Dujovne. Y creemos que hay un vínculo profundo entre las dos, que les comentamos al final.

Dice el columnista de Perfil que las proyecciones que los economistas y consultores más importantes hicieron a fines de 2017 sobre los índices de este año, fracasaron estruendosamente. Y hace un detalle de sus errores.

Sobre el PBI, el promedio de crecimiento previsto para 2018 rondaba el 3%. Muy lejos del –1 o –2% que finalmente caerá. Ecolatina lo situó en 2,5%. FIEL, en 3%. Fundación Capital, en 2,6%. Estudio Bein apuntó al 2,1%. Ferreres, al 2,5%. Aldo Abram, al 3,5%. El Relevamiento de Expectativas del Central previó una suba del 3,1%, según los informes de medio centenar de centros de estudios, entidades financieras y consultores, nacionales e internacionales.

Desde el exterior, el español BBVA, el brasileño Bradesco y el norteamericano Frontier Strategy, hablaron del 3%. El consenso de expectativas de Focus Economics señaló un 3,1%. Goldman Sachs e Inveqc Consulting, apostaron al 3,7%. Kiel Institute y Oxford Economics, lo subían a 3,9%. Cepal informó el 3%. Y en el FMI, el foro al que miran los gobiernos endeudados del mundo, proyectaron un 2,5%.

En síntesis, no hubo un economista serio del mundo que previera que la Argentina no crecería este año. En la columna se señala asimismo que los mismos errores relacionados con el crecimiento previsto para la Argentina en 2018, se extendieron a las proyecciones sobre inflación y dólar.

En promedio, los expertos estimaron una inflación en torno al 17% y un dólar que para diciembre estaría entre los 20 y 25 pesos.

En AgendAR, creemos que debemos hacer una precisión a una de las afirmaciones del columnista: Hubo numerosos economistas -tanto entre los que siguen los parámetros de la economía clásica como entre los «keynesiandos de izquierda», y hasta monetaristas de la escuela austríaca- que anticiparon los problemas que enfrentó Argentina este año (Pocos eran tan pesimistas, es cierto, como resultó la realidad).

La frase «economistas serios» se aplica a los que asumen incondicionalmente la versión «oficial» en la Unión Europea y, hasta Trump, en EE.UU.: apertura comercial, desregulación financiera,…

El problema es que esos mismos conceptos -que llevaron a errar lamentablemente los pronósticos- son asumidos por el equipo que preparó este Presupuesto 2019.