Un programa para Brasil (con ecos argentinos)

(Vale preguntar porqué AgendAR, un portal dedicado a la producción argentina, está dedicando espacio a las noticias del Brasil. Hay motivos permanentes: nos unen la geografía y los intereses. Somos clientes principales entre nosotros, y en productos industriales, el principal cliente, también uno del otro. Y esto seguirá así por años, no importa las reformas que se hagan, o no, al Mercosur.

Pero hay un motivo inmediato: la crisis, económica, y de confianza en sí mismos que atraviesa ahora Brasil es muy similar a la que atenaza a la Argentina. Y las soluciones que se ofrecen, y los apoyos que encuentran, también son muy parecidos. Es importante analizarlas y, sobre todo, ver sus resultados. Por lo experimentar en cabeza ajena... Un comentario breve al final).

Más de un centenar de economistas, académicos, empresarios y consultores formularon un plan económico integral para Brasil y se lo presentaron a al presidente electo Jair Bolsonaro. 
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El conjunto de especialistas, que se armó y consolidó desde un grupo de WhatsApp creado en 2015, resumió en un solo documento –«Carta Brasil»– las principales medidas que el nuevo gobierno del país deberá tomar -según su criterio- desde enero próximo, cuando asuma el sucesor de Michel Temer.
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Son 15 directrices generales distribuidas en cuatro grandes áreas: políticas macroeconómicas, políticas microeconómicas, políticas sociales y políticas de sostenibilidad.
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Algunos de los elaboraron y redactaron el programa son Fernando Holanda, Silvia María Matos, Bernard Appy, Sandra Ríos, Cristina Terra, paulo Coutinho,Hugo Figueredo, lenadro Oliveira, Bruno Ottoni, André Portela, Leandro Piquet, Joiìsa Dutra, Samuel Pessoa, Alexandre Schwartsman, Otaviano Canuto, Flaìvio Ataliba, Elena Landau, Tiago Calvacanti, Octavio de Barros, Maìrcio Garcia, Naércio Menezes, Maìrcio Holland y Alexandre Randse, entre otros.
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«La Carta Brasil es ofrecida para la sociedad como un documento de reflexión. Creemos que la ausencia de reformas llevará inevitablemente a un proceso de estancamiento a largo plazo y eventualmente a una crisis de grandes proporciones. Estamos en una encrucijada «, afirmó Cláudio Frischtak, titular de la consultora Inter B, y uno de los referentes del proyecto.
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Sus principales puntos:
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Política macroeconómica: lograr a lo largo de los próximos dos años, un superávit «sustentable» en torno al 3% del PBI.
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Política monetaria: Autonomía formal para el Banco Central, con mandatos fijos y no coincidentes de los directores de la entidad.
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Gestión fiscal y eficiencia del Estado: reforma del sistema de seguridad social, con una migración gradual al régimen de capitalización, eliminación de los niveles mínimos obligatorios de gastos presupuestarios (en salud, educación), eliminación parcial de la estabilidad en el servicio público.
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Impuestos y pacto federal: la transacción de los tributos actuales para el IVA a lo largo de diez años, exención completa para las exportaciones, la tributación en el destino, el resarcimiento en tiempo de los créditos (fiscales) acumulados, elevar las alícuotas para impuesto sobre las herencias, aplicar el Imposto sobre Propiedad de Vehículos Automotores (IPVA) a las aeronaves y barcos.
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Comercio Exterior: simplificación de la estructura tributaria (alícuotas cero, 5%, 10% o 15% a las importaciones) y transformar el Mercosur de una unidad aduanera en una zona de libre comercio.
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Políticas microeconómicas: aprobación de la ley general de Agencias Reguladoras (normativa sobre órganos de control, autonomía municipal, regulaciones en general e interferencias del sector privado); simplificación del derecho procesal civil y reducción de las instancias de recursos; retirar la legislación que restrinja la oferta de servicios alternativos (como Uber, Rappi,…).
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Defensa de la Competencia: cambiar cálculo de penalidades aplicadas por el CADE (similar a la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia argentina) e incluir la autarquía en el proyecto 6.621, que mejora la gobernanza en las agencias reguladoras.
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Infraestructura: transferencia de empresas públicas y activos al sector privado, fomentar el trabajo conjunto PPI-BNDES (Programa de Alianza para Inversiones, similar al PPP argentino) para las concesiones de obras; combatir la baja autonomía del administrador público en la toma de decisiones.
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Ciencia, tecnología e innovación: eliminar las barreras para la importación de equipamientos y servicios en investigación de desarrollo; facilitar la emisión de visados permanentes para investigadores e ingenieros; acelerar la reglamentación de la ley 13.243/16 de Ciencia, Tecnología e Innovación.
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Política de lucha contra la pobreza y la desigualdad: unificación de los programas sociales Bolsa Familiar y BPC (Beneficio de Prestación Continua); revalidación de los programas sociales con mayor frecuencia; redimensionamiento de los beneficiarios de las trasferencias (pensiones) no contributivas.
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Crisis previsional: reformar el actual sistema de reparto, estudiando eventuales costos y beneficios de un régimen mixto hasta la transición completa a un modelo de capitalización (privado).
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Educación: Creación de un «índice de efectividad» para el traspaso de recursos del Fundeb (Fondo de Mantenimiento y Desarrollo de la Educación Básica), preservación del ProUni (Programa Universidad Para Todos); restringir los créditos del FIES (Fondo de Financiamiento al Estudiante de la Enseñanza Superior) para los cursos bien evaluados por el MEC (Ministerio de Educación) y con menor valor de la mensualidad disponible por la facultad, manutención de cuotas.
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Mercado de trabajo: unificación del abono salarial (subsidio al año del valor de un salario mínimo) y el salario familiar; unificación del FGTS (Fundo de Garantía del Tempo de Servicio) y el seguro de desempleo en un fondo de ahorro obligatorio e individual; complementación de renta para trabajadores que ganan hasta cuatro salarios mínimos.
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Seguridad pública y sistema penitenciario: revisión del Código Penal y de la ley de Ejecución Penal; fijar metas de desempeño para los policías, rastreo (registro) de armas de fuego secuestradas en el país; crear padrones para elaborar datos estadísticos.
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Sustentabilidad ambiental: cumplimiento de las mestas del Acuerdo de París; incorporación de una tasa de carbono al sistema tributario; programas de compensación financiera para comunidades tradicionales que ayudan al combate de la deforestación; mayor previsibilidad (transparencia) en la entrega de licencias ambientales (para deforestar).

Nota de AgendAR: Este programa incluye un abanico de medidas en muchas áreas, y algunas de ellas pueden ser suscriptas por gente de distintas ideologías. Pero su núcleo básico, y lo que definirá su éxito o su fracaso, es el programa económico. Y éste se basa en ideas muy definidas.

Partidarios y adversarios pueden llamarlas «neoliberales», o «Consenso de Washington» o… no importa. Son las recomendaciones estándar de los organismos internacionales, el «consenso oficial» en la Unión Europea y en EE.UU. (en este último ha habido ajustes, pero se mantiene firme en las recomendaciones para el extranjero): privatizaciones, comercio libre, movimiento de capitales sin restricciones. Y un Banco Central que sea el custodio de esta ortodoxia.

El problema que vemos desde AgendAR -y también otros observadores- es que el «proceso de estancamiento a largo plazo y eventualmente a una crisis de grandes proporciones» que preocupa a los autores de Carta Brasil ya llegó.

Brasil lo sufre desde 2014, al menos. Argentina… ha pasado varias veces por esa experiencia. Y puede decirse que está inmerso en ella desde 1975, con altibajos. En todo caso, versiones anteriores de esas medidas ya se aplicaron. Con mayor o menor seriedad, con mayor o menor saña. Pero no han funcionado.

Dilma Rousseff y Michel Temer, diferentes en su legitimidad, las aplicaron. Y están como están. En Argentina, se aplicaron a fondo con Menem, hasta con la privatización de los fondos jubilatorios. Y no impidieron la Crisis del 2001. Macri lleva casi 3 años ensayando, pero se le echa la culpa a su «gradualismo».

Distintos como son Brasil y Argentina, parece que van a servir como banco de pruebas similar para esta nueva experiencia. También veremos qué respuesta dan nuestras respectivas sociedades.

A. B. F.

VIAÁmbito