Las cadenas de fast food en la Argentina

El fast food está instalado firmemente en la Argentina urbana desde hace cerca de medio siglo (por más que algunos lo odiemos). Vale la pena echar un vistazo a las tendencias, a los desarrollos empresarios nacionales en el área, y cómo surfean la crisis.

Cadenas nacionales de comidas rápidas y hamburgueserías gourmet, como Dean & Denny’s, Burger 54, The Burger Company y DelToro, desafían a McDonald’s y Burger King, líderes a nivel mundial y también en el país.

En 2018, por cantidad de locales, la líder es McDonald’s (225), pero el segundo lugar lo disputan Burger King (120) y Mostaza (115), que expande su red con tiendas propias y también con franquicias.

Se destaca el notorio avance de Mostaza, una cadena local fundada en 1998. Pertenece a un grupo de empresarios gastronómicos, y aspira a ser la segunda cadena del país, algo que podría lograr en 2019 si concreta las 20 aperturas previstas. “El contexto económico no es el mejor, pero estamos vendiendo lo mismo que hace 6 meses. Lo que se encareció es el armado de nuevos locales”, dice Pablo De Marco, director de Expansión de la marca.

Las hamburgueserías gourmet, el segmento «premium», en general son un nuevo y creciente desarrollo en nuestro país, en los últimos años. Burger King, cuya licencia pertenece al grupo mexicano Alsea (Starbucks, Domino’s Pizza y P.F. Chang’s, entre otras), considera que las nuevas tendencias de hamburgueserías “hacen crecer la categoría en general y, al mismo tiempo, nos desafía a ampliar nuestro portafolio”.

Este es un tema discutido. Para algunos, el negocio de las hamburguesas caseras está saturado. “Como abrieron tantos locales en los últimos años, es posible que se produzca una depuración”, grafica el consultor especializado en franquicias Carlos Canudas. Igual, el avance de este formato de comidas modificó tendencias, dentro y fuera de las cadenas. “Hay restoranes premium que incorporaron en sus cartas algún plato basado en el concepto de hamburguesa gourmet”.

Por su parte, McDonald’s lanzó en 2016 la línea premium Signature, una serie de combos de hamburguesas y condimentos de primera línea. También fue incluyendo en sus locales quioscos digitales (terminales automáticas de pedidos), para el armado de sandwiches a medida. En sintonía, Burger King relanzó la marca con una campaña para resaltar “la cocción a la parrilla” como valor diferencial.

En este segmento, Dean & Denny’s, nacida en 2012 con el aporte de 5 socios, contabiliza hoy una red de 11 locales: 7 propios y 4 franquiciados. Bajo el eslogan del “fast food de calidad”, uno de los socios de la empresa, Joaquín Rozas, anticipa que prevén duplicar la red el año próximo a pesar de las dificultades económicas. “Si no hubiese crisis, la expansión sería más rápida, o por lo menos más cómoda”.

Aclara que “Yo no estoy en el mismo segmento gourmet, como las hamburgueserías que existen en Palermo o Recoleta. Somos una empresa fast food, que tiene su propia planta de producción en el barrio porteño de Villa Crespo desde la cual abastecemos a toda la cadena”, completa Rozas, un empresario de 30 años, que reconoce las complicaciones de surfear “mi primera crisis”.

De todos modos, en el sector coinciden en que el concepto “hamburguesería gourmet” se detuvo. Y que el fast food resurge porque otorga mayores márgenes de comercialización para una cadena.

Lo cierto es que las hamburguesas ganaron consideración en el mercado. Según la consultora Kantar Worldpanel, en el canal moderno (hipermercados, supermercados y tiendas discount), la categoría es consumida por el 49% de los hogares argentinos. Se trata de un universo de 6,6 millones de hogares. “Los hogares que consumen hamburguesas son familias de 4 o más integrantes, con amas de casa de 35 a 49 años y que habitan en el área metropolitana”.