En los últimos 12 meses se perdieron 119.500 empleos «en blanco»

En un año se ha acumulado una pérdida de 119.500 empleos en blanco, de acuerdo a los datos de la Secretaria de Trabajo.

La mayor caída interanual corresponde a los asalariados del sector privado, con 69.900 ocupados menos, de los cuales el grueso son de la industria (49.500), el comercio (17.500) y la construcción (11.700).

En cambio hubo aumentos en la minería (4.400), servicios sociales y salud (3.500) y enseñanza (7.600), entre otros.

También según esos datos oficiales, a octubre el promedio de los salarios brutos de los trabajadores formales privados fue de $ 33.590, con un aumento interanual de 30%, unos 15 puntos por debajo de la inflación.

La mitad de esos trabajadores formales ganaban menos de $ 27.004, con un incremento interanual del 28,9%.

“En términos reales el salario promedio se redujo 10,9% interanualmente, mientras que el salario mediano lo hizo un 11,6%”, dice el informe de Trabajo.

Para noviembre, la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) adelanta una caída del empleo de 2%, comparado con el mismo mes de 2017.

La caída interanual del empleo se da en todos los tamaños de empresas, entre 10 y 49 trabajadores (un -2,5%), entre 50 y 199 (-1,9%) y de 200 trabajadores y más (-1,6%)”. Y concluye la encuesta: “las expectativas empresarias netas para los siguientes 3 meses arrojaron un valor negativo de 0,1%”.

En total, los empleos registrados sumaban en octubre 12.190.600 trabajadores, entre asalariados del sector publico y privado, monotributistas, autónomos, trabajadores en casas particulares y monotributistas sociales. En octubre de 2017 totalizaban 12.310.100.

Se estima que habría unas 7 millones de personas ocupadas en la informalidad, donde el deterioro de la ocupación sería mayor.

En octubre, el empleo público aumentó en 10.100 personas que en Trabajo los atribuyen a provincias y municipios, porque aún no está disponible la información desagregada. También hubo un aumento de 9.300 ocupados entre los asalariados privados por mayores empleos en el agro y actividades empresariales, mientras prosiguió la caída en la industria y el comercio.