Del empleo formal al «delivery» y al Uber

Estamos presenciando cambios en el mercado de trabajo argentino, a medida que la recesión y la caída de los ingresos se fue imponiendo. 

Más gente salió a buscar trabajo por la caída de los ingresos de las familias. Una buena parte encontró empleo, pero precario, informal, de baja calidad». Son las tradicionales «changas» o en las nuevas formas de servicios, que aparecen con la economía digital: deliverys y Uber.

En consecuencia, la desocupación tuvo un incremento con relación a un año atrás (subió del 8,3% al 9%), menor al que se esperaba tomando en cuenta la magnitud de la recesión. Aun así, en un año se agregaron 170.000 desocupados y el desempleo golpea a 1.730.000 personas.

Esto es lo que se interpreta a partir que los datos del INDEC del tercer trimestre pasado que confirmaron una caída de la actividad económica del 3,5% interanual.

En ese contexto recesivo, la consultora LCG dice que más gente salió a buscar trabajo “por el efecto de trabajador adicional, es decir, personas que buscan complementar los ingresos del grupo familiar golpeados por la aceleración inflacionaria”, para obtener algún ingreso extra en la familia.

En números netos, proyectado a todo el país, en un año 390.000 salieron a buscar trabajo, 220.000 lo consiguieron pero como subocupados, en empleos de pocas horas e informales y 170.000 se sumaron a la desocupación.

El informe del INDEC dice que hubo una baja de los “ocupados plenos” (1,4 puntos menos que en el trimestre anterior) y un aumento de los subocupados (0,6 puntos más que en el segundo trimestre y 1 punto más que un año atrás), en tanto por las dificultades para encontrar trabajo, “aumentó la proporción de desocupados con mayor tiempo de búsqueda de empleo”.