Los videos juegos argentinos se exportan

Los desarrolladores argentinos de videojuegos hace 10, 15 años que comenzaron a dejar de ser grupos de jóvenes programadores unidos por una adicción en común, para transformarse en empresas rentables.

Todavía, es cierto, la mayoría de los profesionales argentinos del rubro trabajan para empresas extranjeras, desde su casa o en el exterior. Pero ya hay compañías que facturan en divisas a los “gamer” y anunciantes de Estados Unidos, Europa y Asia.

Comparadas con las grandes marcas, las empresas locales todavía son “pymes”. Los emprendimientos argentinos suelen mirar sólo al mercado interno. Pero ya hay quienes exportan, y facturan unos 500 millones de pesos anuales, el 97% en virtud de sus ventas a los Estados Unidos, Europa y Asia, según un informe de Arenas Games.

Las empresas activas dedicadas al desarrollo de videojuegos en todo el país suman más de 130. “La gran mayoría comenzó a operar a partir del año 2000. La cantidad de profesionales vinculados ronda los 2.000, entre diseñadores, artistas e ilustradores especializados en 2D y 3D, programadores, ingenieros, guionistas y músicos, cuyas edades promedian los 27 años”, informa Martina Santoro, presidente de la Asociación de Desarrolladores de Videojuegos de Argentina (ADVA).

Muchos de esos desarrollos están dirigidos a un público local, o a lo sumo con una proyección regional dentro del mundo de habla hispana. Pero algunos desarrolladores locales se lanzaron a hacerse un lugar en el mercado global. El antecedente fue el éxito a nivel mundial de Preguntados, el juego de la empresa Etermax que encabeza Máximo Cavazzani.