BGH paraliza producción y suspende a 830 empleados. Otro caso de la crisis industrial

Primero fueron las pequeñas y medianas empresas las que sufrieron las consecuencias de la recesión. Desde hace unos meses las grandes compañías comenzaron a acoplarse. Las menores ventas impactan de lleno sobre la producción y en algunos casos deciden parar la producción y suspender personal. La semana pasada se conocieron varios casos en el sector automotriz y en las últimas horas se sumó la firma BGH, una de las marcas más conocidas en electrodomésticos. La empresa comenzó a aplicar el jueves un plan de suspensión de personal y paralización de su producción en Río Grande, Fierra del Fuego. La decisión rige hasta el próximo 18 de abril y afectará de manera directa a unos 830 empleados que cobrarán el 70% de sus sueldos.

La empresa -fundada por empresarios nacionales en 1913- viene arrastrando problemas desde la mitad del año pasado, como consecuencia de la caída del consumo. Es parte de la crisis que afecta a toda la industria fueguina de electrónica y electrodomésticos. BGH tiene varias categorías de producción o ensamble: televisores, cocinas, línea blanca, lighting, climatización del hogar, celulares y pequeños electrodomésticos.

Algunas de las marcas para las cuales BGH produce en su planta son Hisense, Huawei, Samsung, Sony, Alcatel, Cisco, Google, Personal, Claro, Movistar, Intel, Microsoft, Directv, Motorola, Hacer, LG, y Nextel, entre otros.

Cuenta además con un centro de distribución propio de 25.000 metros cuadrados ubicado en la localidad de Spegazzini (partido de Ezeiza), donde realiza la logística y despacho a todos los clientes de la compañía, además del servicio posventa.

La planta de Río Grande fue emplazada hace 30 años, pero cuenta desde 2009 con nuevas instalaciones que ampliaron su superficie a 42.000 metros cuadrados tras una inversión de u$s80 millones en infraestructura y equipamiento.

Respecto del freno a la producción en Río Grande, BGH aseguró días atrás que no habrá despidos sino la apertura de una convocatoria a retiros voluntarios, aunque admitió que los contratos que finalizaron no fueron renovados.