Cada 14 días muere un idioma y en la Argentina hay 10 en peligro

Casi la mitad de las 6.700 lenguas que se hablan en el mundo están en peligro y el 90 % de ellas corre el riesgo de desaparecer antes de que termine este siglo, según la Unesco.

En Argentina más de 20 pueblos indígenas son hablantes de al menos 14 idiomas, aunque diez de ellos están en riesgo.

En los últimos 10 años han desaparecido más de 100 lenguas; otras 400 están en situación crítica, y 51 son habladas por una sola persona. En la Argentina, ya desaparecieron tres y están en riesgo unas diez. Los datos fueron elaborados por la Unesco como llamado de atención.

Durante el lanzamiento del Año Internacional de las Lenguas Indígenas en Perú, donde se hablan 48 lenguas, de las que 21 están en peligro, la representante de la Unesco en ese país, Magaly Robalino, indicó que “cada dos semanas desaparece una lengua de la superficie del planeta”. De ese modo, casi la mitad de las 6.700 lenguas que se hablan en el mundo están en peligro y el 90 % de ellas corre el riesgo de desaparecer antes de que termine este siglo.

Con cada lengua que desaparece también se va una parte de la vida humana sin posibilidad de retorno. Se extingue no solo un vehículo de comunicación, sino una cultura, un acervo de conocimientos, un sistema de pensamientos, una forma de ver el mundo, un sistema de relaciones y valores familiares y una fuerza de ciudadanía“.

La representante de la Unesco destacó los esfuerzos del Gobierno de Perú por poner en valor sus 48 lenguas habladas por 55 pueblos indígenas, con el quechua como la mayoritaria en América, con 3,7 millones de hablantes únicamente en territorio peruano.

En la Argentina y según estimaciones de expertos del Conicet, más de 20 pueblos indígenas son hablantes de al menos 14 lenguas, lo que representa el 2,4% de la población nacional. De esos idiomas, solo tres son oficiales a nivel provincial: el toba, wichí y mocoví, en Chaco. Por su parte, el guaraní y el quechua son otras lenguas importantes con más de un millón de hablantes cada una.

Esas lenguas se agrupan en seis familias lingüísticas: toba, pilagá, mocoví (familia guaycurú); wichí, nivaclé, chorote (familia mataguaya); tapiete, AVA-guaraní, mbya, guaraní (familia tupi-guaraní); quechua, tehuelche (familia Chon), y mapuche. Recientemente se agregaron las lenguas vilela, considerada extinta en los 60, y chaná (charrúa), oculta durante casi 200 años.

Finalmente, aunque están extintas también aquí se hablaron Abipón (de la familia mataco-guaicurú), Cacán (hablada por los diaguitas), Chané (se usó en la provincia de Salta, hace unos 300 años), Querandí (lengua de los antiguos pampas también conocidos como querandíes), Lu le-toconoté (hablada por pueblos que habitaban en parte del territorio de la actual provincia de Santiago del Estero), Ona (extinta en la década de 1990 o en la de 2000), Yagán (de los aborígenes de las zonas litorales meridionales del archipiélago fueguino que se extinguió a inicios de siglo XX, aunque se conservan un gran diccionario elaborado por Thomas Bridges) y el guaraní misionero que se habló entre 1632 y 1767, aunque desapareció definitivamente hacia 1870.