Apple competirá con Netflix. Vemos su oferta, y las plataformas argentinas

Netflix es, para la industria del entretenimiento y también por su influencia en la cultura pop global, el equivalente de lo que empezó a ser Hollywood hace 100 años. Con un catálogo cada vez más completo de nuevas propuestas de orígenes nacionales muy diversos, se afirma en la mayor parte del mundo como LA plataforma para ver películas y series, la nueva forma de la cultura de masas.

Tiene competencia, claro, en el mundo “on demand”: Amazon (con Prime Video), Disney (con todas las licencias que atesora, como Marvel y Lucas Films, además de Hulu y Fox) y AT&T (Warner y HBO)… Y este lunes 25 de marzo Apple lanza su plataforma de streaming bajo suscripción mensual. Lleva en producción en proceso más de 30 series y películas originales. Es un cambio para una compañía que se mantuvo alejada del sector del entretenimiento durante sus más de 40 años de vida.

La oferta de Apple contará con grandes y reconocidos actores, guionistas y directores. De Jennifer Aniston y Resse Witherspoon, a Steve Carell, pasando por Oprah Winfrey y otras grandes estrellas de Hollywood. Pero con eso no es suficiente. Sería un catálogo muy reducido ofrecer 30 a 40 producciones —muchas menos inicialmente porque no están finalizadas— a los clientes.

Hay dudas, entonces, sobre este “Apple streaming”. Y una, clave para todas las plataformas, es el modelo de negocio.

Una posibilidad es que sea gratuito, ofrecido como un servicio a los clientes de Apple que hayan comprado un iPhone o un iPad previamente. Otra es que tenga un precio más tradicional, de varios dólares al mes, y que venga con contenido adicional licenciado a otras distribuidoras y productoras. Esta es la opción de Netflix, con la que creció durante la última década hasta casi 150 millones de abonados en todo el mundo.

Una tercera opción, es que Apple opte por un sistema de niveles de oferta, como los cableoperadores tradicionales. Las series de Apple podrían ser gratuitas o tener un precio inicial más reducido, pero si el cliente quiere poder disponer del catálogo de —ejemplo— HBO, Disney, Fox o similares, podría hacerlo por diferentes precios. Hay que tener en cuenta que el presidente de Disney, Bob Iger, está en la junta de directores de Apple. Hasta es concebible un acuerdo con Netflix, el principal rival del nuevo proyecto de Apple.

Un punto que nos interesa remarcar en AgendAR -con nuestro prejuicio en favor de propuestas locales- es un hecho evidente: la oferta de series de Netflix es gigantesca y crece semana a semana, pero su catálogo de películas es lamentable. Y es posible que lo mismo ocurra en la plataforma de Apple, por lo menos con las películas clásicas que quisiéramos volver a ver, “on demand”.

Por eso, repasamos aquí las plataformas locales. Y sugerimos que analicen sus modelos de negocio, para crecer. Hay público, si hay material de calidad.

CINE.AR

CINE.AR PLAY es la propuesta de contenidos puramente nacionales del Instituto Nacional del Cine y Artes Visuales (INCAA) y ARSAT armada en 2013 con el nombre de “Odeón” y un éxito inmediato y rampante desde 2014. Los “masterminders” del sistema fueron un documentalista famoso, David “Coco” Blaustein, que digitalizó la filmoteca, y Alfredo “Corto Maltés” Moreno, un informático discípulo de Manuel Sadosky, armador del sistema de navegación y acceso.

En 2016 las nuevas autoridades de ARSAT le cambiaron el nombre. La plataforma, por suerte, sigue siendo gratutita y ya cuenta con más de 600 títulos de películas argentinas, 80 propuestas de series y 400 cortometrajes. Además, posee estrenos en simultáneo con más de 160 salas de cine que fueron informatizadas para proyectar en pantalla grande y altísima definición. El ojo humano no discierne diferencias entre las proyecciones digitales de Odeón, hoy CINE.AR, y una de película analógica de acetato en 35 mm.

Durante 2018 CINE.AR estrenó 170 filmes en paralelo al circuito comercial, que es notoriamente remiso a la exhibición de películas argentinas, y máxime si son nuevas y de directores noveles y actores poco conocidos. Eso sumó una ventana más para traccionar la hoy desfalleciente producción de cine y TV nacionales ya no desde la oferta, sino desde la demanda.

QubitTV

Presente en Argentina y Uruguay, la compañía argentina de entretenimiento video on demand hizo su relanzamiento durante 2018 con una nueva estrategia de negocios.

El foco está puesto “en la creación de experiencias cinéfilas para los consumidores”, explican desde la firma. Su estrategia competitiva se centra en que el público obtenga un diferencial en cine variado y de calidad.

Con una tasa de crecimiento promedio de 1.000 nuevos usuarios mensuales, QubitTV se posiciona como una empresa joven e innovadora. Posee la mayor cantidad de alianzas estratégicas en el país, tanto con productoras y distribuidores de cine grandes e internacionales como nacionales e independientes.

La plataforma ofrece siete días de prueba gratuitos y, una vez finalizado ese período, una suscripción mensual por $209.

“Somos una plataforma 100% argentina que está desarrollando un crecimiento exponencial. Apostamos continuamente al negocio e invertimos constantemente en nuevas tecnologías y contenidos premium seleccionados por expertos. Nos centramos en ofrecer una buena experiencia de usuario: digital, portable y cinéfila”, expresa Nicolás Jordán, CEO de QubitTV.

Las telcos:

Movistar es otra de las firmas que apuestan por este segmento que opera en varias ciudades del país. Incluye en su catálogo a Netflix, y suma televisión en vivo y más señales on demand.

DirecTV, en tanto, lanzará DirecTV Go en la Argentina este año (ya funciona en Chile y Colombia). Al servicio que la compañía brinda se añadirán algunas de las alternativas mencionadas.

Claro ofrece a sus clientes de los servicios paquetizados la chance de contratar los servicios OTT Crackle y Noggin, por un plus mensual de $120 el primero y $90 el segundo.