Argentina, la gran deudora del Sur

(Esta información ya la habíamos publicado en AgendAR. La hemos ampliado con gráfico y video, porque nos parece necesario repasarla ahora: la semana que viene es la Asamblea del Fondo, nuestro principal acreedor. Y Dujovne y Sandleris viajan ahí, para asegurarles que todo va a ir bien. Las miradas que traemos aquí, advertimos, son ajenas: la CEPAL, la BBC… Pero así vemos más clara la situación. Quién tiene la culpa, como llegamos aquí, es importante para nosotros. Pero lo imprescindible es saber dónde estamos, para saber qué podemos hacer).

La Argentina lidera, cómoda, el ránking de los países más endeudados de la región. Y también es la nación que se endeudó a mayor velocidad en los últimos tres años. Son datos de la CEPAL, que muestran que la proporción de la deuda pública argentina pasó del 53,3% del PBI a fines de 2015 al 77,4% a mediados del 2018, mientras que el promedio regional llegó al 41% en el mismo lapso.

El trabajo, titulado “Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe”, destaca el caso argentino, que incrementó su nivel de endeudamiento en 20 puntos porcentuales del PBI entre el 2017 y el segundo trimestre de 2018.

Por eso, este informe del organismo latinoamericano tiene en cuenta sólo el primer desembolso del Fondo Monetario Internacional (FMI) de la primera mitad del año pasado. Entonces, si se considera el último dato oficial al tercer trimestre del 2018, la deuda argentina llega al 95,4% del PBI.

De acuerdo con el informe de la CEPAL, detrás de la Argentina está Brasil, con un nivel de deuda pública del 77,2% del PBI hasta el segundo trimestre del 2018. Costa Rica está en el 3° puesto, con el 52% de su PIB. Paraguay presenta la deuda pública más baja de la región, un 16,2% del PBI. La de Perú es del 20,4% y la de Chile, del 23,7%.

Estos porcentajes sobre el PBI son al 3° trimestre del año pasado. El de la Argentina, ha empeorado. Mucho

De todos modos, el punto a tener en cuenta es que la deuda de nuestro país, el 75% está en moneda extranjera. Argentina debe, entonces, obtener divisas para pagarla.

La situación no es nueva, es cierto. En sus últimos años, un desilusionado Domingo Faustino Sarmiento escribía:

La gloriosa República Argentina tiene cerca de 300 millones de deuda contraída, la mitad en plena paz, en la administración actual, con la promesa de continuarla y apurarla.  Por ahora la República puede en materia de deudas exclamar con orgullo

Calle Esparta su virtud,
sus hazañas calle Roma,
¡Silencio!, que al mundo asoma,
la gran deudora del sur.

Nadie debe más que ella. Es justicia que debe hacérsele”. (1° de diciembre de 1885).