«El deterioro en la cadena de pagos es muy fuerte, pero no está peor que en 2002»

En el marco del Congreso Económico Argentino que se llevó a cabo durante la ExpoEFI, la ex titular de Aerolíneas Argentinas Isela Costantini se refirió a la actualidad económica de Argentina, las condiciones del sistema bancario y el empleo como motor de la economía. Mostró preocupación por la cadena de pagos, la cual consideró que “está deteriorada” aunque sostuvo que no está en niveles de 2002.

Ante un auditorio colmado, la ex CEO de General Motors propuso “asegurar el empleo y que sea el generador de su propio consumo” y criticó en contrapartida a la política de transferencia de subsidios como método para reactivar la economía. “El empleo es el motor para que la economía se pueda mover”, apuntó y remarcó como el “gran desafío” lograr alcanzar una condición de sustentabilidad.

Costantini, ahora al frente del holding financiero GST, integró el panel denominado «Sistema bancario». Allí, resaltó la importancia del sector bancario en la economía y envió un mensaje a quienes desconfían de él, les pidió confianza y que crean. “Quienes están fuera del sistema bancario, les pido que crean en él”, señaló quien fuera titular de la aerolínea de bandera de enero a diciembre de 2016.

Por otro lado, mostró su preocupación por la actualidad de las pequeñas empresas al asegurar que “en los últimos meses se ha visto un deterioro muy fuerte en la cadena de pagos”. Pese a ello, subrayó que desde su perspectiva esta situación “no está peor que en el 2002”.

“Se vienen unos meses complejos. Todavía no hemos llegado al efecto dominó que algunas pymes estarán sufriendo durante el año y que tendrá un arrastre en los proveedores y distribuidores”, dijo y profundizó: “Se necesitan tasas más bajas” para que “la macroeconomía ayude a la microeconomía”.

En AgendAR no vemos un riesgo inmediato en el sistema bancario, aunque la política de Hacienda de llenarlo de Leliq es un elemento insostenible a mediano plazo. Pero creemos que decir que no está peor, o tan mal, como en 2002, no es una afirmación que traiga tranquilidad.