Arrancan las subastas diarias de 60 millones de dólares

Hoy lunes 15 de abril el Tesoro comenzará a subastar en el mercado mayorista de cambios –a través del Banco Central– hasta u$s 60 millones diarios. La mayor parte proviene del reciente desembolso efectuado por el FMI. Y el resto de las licitaciones de Letes que realiza Hacienda–, en busca de aminorar la volatilidad en el precio del dólar, de cara a los siempre complejos meses previos de una contienda electoral.

Serán en total unos u$s 9.600 millones hasta fin de año los que se volcarán a la plaza «para obtener pesos», según la versión oficial. Así lo anunció el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne –tras negociar con la titular del Fondo, Christine Lagarde– hace exactamente un mes atrás, en momentos en que el dólar operaba por debajo de los $ 42 en el mercado minorista.

Desde aquel día hasta principios de abril, el tipo de cambio inició un camino ascendente. La cotización minorista pasó, de tocar un mínimo de $ 41,02 el 18 de marzo, a coquetear con los $ 45, el 5 de abril (llegó a los $ 44,96), es decir, casi 10% de alza en menos de tres semanas, con el dólar mayorista siempre dentro de la amplia Zona de No Intervención, acordada con el FMI.

Mientras los inversores dolarizaban aún más sus carteras, el BCRA trataba tentarlos con la tasa de Leliq, convalidando subas diarias hasta tocar el máximo de 68,3% a fines de marzo, y prometiendo piso de 62,5% hasta fin de mes, a la espera de un hecho clave: que el sector agroexportador comience a incrementar sus liquidaciones de divisas en medio de la cosecha gruesa.

Esto último pareció consolidarse en los últimos cinco días hábiles, con ventas en algunas jornadas de hasta u$s 150 millones, lo que llevó tranquilidad al gobierno, que cree que el aumento del precio del dólar es el factor más negativo para su imagen.

En la opinión de AgendAR, no es así. Hasta desde el cálculo electoral, el elemento hoy más peligroso es la inflación. Que a su vez hace imposible mantener el dólar estable por largo tiempo. Hasta ahora, cuando el dólar retrocedió, fue para tomar impulso.