Huawei está llegando a Latinoamérica. Trump no la quiere aquí, tampoco

La guerra comercial entre los EE.UU. y China -hasta ahora bastante moderada, pero que ya empieza a preocupar a los mercados financieros- tiene consecuencias para la Argentina y otros países de la región.

En otra nota de AgendAR nos referimos a un prejuicio muy directo que ya nos ha causado: la baja del precio de la soja, nuestro principal producto de exportación. Ahora aparece un problema que no tiene nada que ver con las materias primas, sino que es un asunto de alta tecnología.

La mayoría de los visitantes de AgendAR que se interesan en las noticias internacionales ya habrán leído de las presiones que hace Washington para impedir que Gran Bretaña, así como otros países de la Unión Europea contraten con la empresa china Huawei para el próximo paso en sus sistemas de comunicación. Nada sorprendente en eso. Hace pocos días un importante diputado del Bundestag decía que «Alemania no es una colonia de EE.UU., refiriéndose a las presiones para que la U.E. no acepte el gasoducto ruso Nord Stream 2. Bueno, ahora el asunto nos toca más de cerca.

La prestigiosa Foreign Affairs, una revista estadounidense de relaciones internacionales, del Council on Foreign Relations, publicó esta semana un artículo. Traducimos la introducción:

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«El gobierno de los EE.UU. está en pie de guerra contra Huawei. Durante meses, la administración de Trump ha presionado a sus aliados en Europa para que excluyan a la firma de tecnología china de sus sistemas de telecomunicaciones 5G, insistiendo en que los productos de Huawei pueden representar una amenaza para la seguridad de los países occidentales. Hasta hoy, estas advertencias han caído en oídos sordos.

Ahora, la campaña contra Huawei ha alcanzado una nueva frontera: América Latina. México y Argentina planean iniciar las primeras redes 5G de la región en 2020; se espera que Brasil lo haga el año siguiente. Al igual que en Europa, la administración de Trump está trabajando arduamente para convencer a estos estados de no confiar en el equipo 5G fabricado en China. Pero, como en Europa, Washington se arriesga a exagerar la presión.

Brasil es un buen ejemplo. Cuando Jair Bolsonaro, recientemente electo presidente, visitó a su homólogo de los Estados Unidos en la Casa Blanca en marzo para establecer relaciones bilaterales más sólidas, Donald Trump expuso lo que esperaba de Brasil para que la nueva amistad perdurara. Brasil, dijo Trump a Bolsonaro, tendría que convertirse en un aliado de confianza para limitar la influencia china en América Latina. Un aspecto crucial de este esfuerzo, advirtió el gobierno de los Estados Unidos, sería frenar la expansión de la tecnología Huawei en las redes 5G de próxima generación de la región. La compañía china de tecnología ya abrió un laboratorio de «Internet de las Cosas» en el estado de São Paulo y planea construir una planta de ensamblaje de teléfonos inteligentes en Brasil a finales de este año.

En teoría, Washington ha encontrado un incondicional en Bolsonaro. El presidente brasileño, cuya estrategia de política exterior depende de acercarse a la administración de Trump, sabe que puede perder las ventajas de esa cercanía si no toma medidas concretas contra Huawei. Estados Unidos podría, por ejemplo, rebajar el intercambio de inteligencia o impedir que las empresas brasileñas oferten por algunos contratos de defensa de Estados Unidos, privilegios que Estados Unidos otorgó a Brasil en marzo cuando declaró al país como «un importante aliado no perteneciente a la OTAN».

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La nota de Foreign Affairs esta enfocada en Brasil. Natural: leemos en la agencia china Xinhua «Huawei planifica nodos de computación en la nube en Brasil y Chile«. Además de la ya enorme presencia que esa empresa china tiene en la región a través de la venta de celulares de alta gama.

Pero lo que F.A. describe de la situación de Bolsonaro en relación a Trump se aplica todavía más a Macri. Trump es quien le garantiza el socorro del FMI. Y China tiene aún mayor capacidad de presión en la economía argentina que en la brasileña.

¿Cómo era supuesta maldición china, «Que vivas en tiempos interesantes»?