El próximo Trump es inglés: Boris Johnson

El otro viernes, 7/6, la primera ministro británica, Theresa May, deja el poder. Ha renunciado ante el fracaso de su política, y quedan abiertas todas las posibilidades; un abanico entre un 2° referéndum que dé marcha atrás con el Brexit, la salida de la Unión Europea, a un «Brexit duro», sin acuerdo. Y tengamos presente que el domingo pasado el Partido del Brexit, obtuvo un 32% de los votos en Gran Bretaña. Son 5 puntos por encima de los resultados que alcanzó su antecesor el UKIP en las elecciones europeas de 2014.

Cualquiera sea el curso, va a tener repercusiones en el resto del mundo. Y eso incluye a nosotros.

Gran Bretaña es todavía un poder importante en el comercio y las finanzas globales. Además, conserva un poder militar que no la ubica como Gran Potencia pero está muy por encima del nuestro. Y es la potencia con la que tenemos conflictos diplomáticos territoriales y marítimos. Por eso, vale la pena echar un vistazo al candidato que pica en punta para suceder a May. Sintetizamos esta nota original del New York Times.

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«Según lo que se dice en los pasillos del Parlamento británico, hay una sola persona que podría impedir que el rubio y desaliñado ex canciller que tanto le gusta a las masas, Boris Johnson, se convierta en el próximo primer ministro del país: el propio Boris Johnson. Johnson, el político más conocido y ahora también más polémico de Gran Bretaña, tiene una larga lista de derrapes verbales, un pobre historial como ministro, y  numerosos enemigos en el Parlamento, por no hablar de la mitad del electorado británico que rechaza el Brexit, del que Johnson fue uno de los mayores impulsores en el referéndum de 2016.

Pero según los corredores de apuestas, el carisma de Johnson, su talento para hacerse publicidad y las dos elecciones ganadas como alcalde de Londres lo convierten en favorito para suceder a Theresa May, en una carrera en la que no faltan competidores.

La elección de Johnson como primer ministro tendría importantes repercusiones y aumentaría las probabilidades de un Brexit duro -sin acuerdo- hacia fines de octubre, a pesar de consecuencias económicas potencialmente calamitosas.

Si llega, también se instala un posible escenario de confrontación con el Parlamento, que demostró que en lo único que está de acuerdo es en que no haya un Brexit sin acuerdo.

«Un nuevo líder tendría la oportunidad de hacer las cosas de otra forma, con el impulso inicial que tiene toda nueva administración«, dice Johnson. «Saldremos de la UE el 31 de octubre, con o sin acuerdo. La manera de conseguir un buen acuerdo es prepararse para que no lo haya«.

Johnson no solo es un ferviente impulsor del Brexit, sino que para colmo varios líderes de la UE han dejado entrever que la sola idea de tener que negociar con él es una pesadilla hecha realidad.

Si bien no siempre fue fan de Donald Trump, últimamente Johnson le lanzó elogios y el presidente norteamericano correspondió. «Es un amigo mío«, señaló sobre el ex canciller. A mediados del año pasado, durante su visita a Gran Bretaña, Trump dijo que Johnson «sería un gran primer ministro» que tiene «lo que hay que tener«.

Es famosa la anécdota que cuenta que cuando era chico, Johnson declaró su ambición de convertirse en «rey del mundo», y aunque el puesto al que ahora aspira no es ese, las estrellas parecen alinearse a su favor. Está previsto que los legisladores conservadores empiecen a votar en la semana del 10 de junio, eliminando a los candidatos menos populares a través de sucesivas votaciones hasta que queden solo dos. El proceso se resolvería para fines de julio.

No es que falten candidatos si Johnson no se sostiene: la pista está llena, porque los legisladores conservadores aprovechan las disputas de liderazgo para levantar su perfil y así marcar la cancha a futuro, o para amasar un núcleo de votantes propios que puedan usar en un regateo para obtener futuros cargos. Por el modo en que funciona la dirigencia del Partido Conservador, es probable que sus legisladores reduzcan esa lista de una docena de candidatos a una lista corta de dos. A continuación, los alrededor de 120.000 afiliados al partido elegirán al ganador.

Y a juzgar por el modo en que lo reciben en las conferencias partidarias, Johnson es inmensamente popular entre las bases, así que todo hace suponer que si logra colarse en esa lista corta, se alzará con las llaves del número 10 de Downing Street, sede del gobierno británico».

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