Brasil cedería 4 submarinos a la Armada Argentina ¿Nos conviene?

Martín Dinatale cuenta en Infobae que entre los acuerdos bilaterales que dejó la reciente visita de Jair Bolsonaro, hay un carta de intención que tendría -se afirma- impacto inmediato para la defensa argentina: la transferencia de cuatro submarinos IKL de la Armada de Brasil a la marina de nuestro país para obturar el vacío estratégico que dejó el hundimiento del ARA San Juan. Ni el periodista ni el gobierno argentino mencionan las contraprestaciones, si las hubiera.

Lo cierto es que los funcionarios argentinos del área se muestran entusiasmados con el asunto: en la declaración de intenciones firmada por el ministro de Defensa Oscar Aguad y su par de Brasil Fernando Azevedo e Silva, figura el ítem «g» referido específicamente a «profundizar la cooperación binacional en el área de submarinos convencionales, incluyendo la posibilidad de reparación, mantenimiento y construcción, y el estudio de las posibilidades de transferencia de submarinos IKL de la Armada de Brasil a la Armada Argentina». Dice Dinatale que el ítem «g» implica que Brasil antes de fin de año entregue dos submarinos IKL de tecnología alemana para ser reparados en Tandanor, y más adelante se evaluará la idea de transferir los otros dos submarinos.

En el Ministerio de Defensa estaban exultantes. Aguad agradeció al presidente Bolsonaro durante el acto de clausura del seminario de industria de Defensa Brasil-Argentina, realizado en la embajada de Brasil en Buenos Aires. «Estamos avanzando de una manera muy importante con Brasil en materia de Defensa, la idea de la integración, más allá de la clásica integración aduanera y comercial, empezó a hacerse realidad».

En AgendAR estamos convencidos -como en general lo estuvieron los presidentes argentinos desde Roca en adelante- que las buenas relaciones con el Brasil son una precondición necesaria para la estabilidad y el desarrollo en la América del Sur (En realidad, basta mirar un mapa para darse cuenta de esto). Pero…

En el Astillero Naval Tandanor han planteado ciertas salvedades al asunto. Su presidente del Directorio, Jorge Arosa, ya había declarado el año pasado en la Comisión Investigadora del Parlamento del hundimiento del ARA San Juan que veía con reparos la posibilidad de que Argentina reemplace la capacidad de submarinos con los IKL de Brasil por tres motivos: son de menor potencia, no se sabe el costo de reparación total de estos y la capacidad de operatividad de los buques de Brasil es menor que la que tiene el ARA Santa Fe que es de la Armada argentina y podría ser reparado en cualquier momento.

Estas tratativas de transferencia de buques de Brasil a la Argentina comenzaron a gestarse el año pasado y avanzarán en un viaje con autoridades de Tandanor y de la Armada a Brasilia en lo inmediato para conocer en detalle el estado de los IKL que ofreció el gobierno de Bolsonaro. Ahora se volcó todo a un documento con una proyección real y una fecha tentativa que sería antes de fin de año. Si en el aprovisionamiento de las Fuerzas Armadas Argentinas se continúa la lamentable tradición de comprar en el exterior.

Los submarinos clase «Tupajó» IKL-209/1400 actualmente en poder del Comando de la Fuerza de Submarinos de Brasil tienen una capacidad de 480 baterías, es decir la mitad de las 970 que tenía el ARA San Juan o que tiene el ARA Santa Fe de Argentina. Los submarinos de Brasil clase IKL-209-1400 son de propulsión diesel-eléctrico proyectados por la ingeniería alemana Ingenieur Kontor Lubeck (IKL). En su momento, Brasil quería vender estos submarinos a Perú pero finalmente se abortó esa operación.