Maní cordobés, el más dulce del mundo

Estudios realizados durante 15 años en el INTA determinaron que el grano argentino presenta un contenido de calcio y de azúcares mayor que el de sus competidores, así como una buena proporción de proteínas. Esta evidencia respalda la categoría Denominación de Origen obtenida en 2012. («¡En su cara, europeos!»)

María José Martinez –investigadora del INTA Manfredi, Córdoba, que junto con el equipo del Laboratorio de Calidad de Granos estudió la caracterización del maní argentino– destacó las variables químicas de los granos y aseguró que “posee un contenido de Calcio y de Azúcares totales (Glucosa, Fructosa y Sacarosa) mayor que el de los competidores y una buena proporción de proteínas”.

A su vez, agregó: “También pudimos demostrar que el mayor contenido de azúcares es debido a la menor temperatura ambiental en la que se desarrolla el grano de maní cultivado en la Argentina, respecto de las zonas en las que se cultiva en el resto del mundo”.

De acuerdo con la especialista, “es la primera evidencia tangible que respalda el sabor característico del producto y constituye la base fundamental para determinar una calidad diferencial respecto del maní producido por el resto del mundo”. Esto consolida una prueba necesaria y suficiente que respalda la Denominación de Origen (DO) otorgada en 2012 al maní cordobés. Permite comercializar este alimento en el mercado internacional como un producto diferenciado.

Del estudio surgió que el maní Confitería argentino varía entre el 47 y el 51 % de materia grasa, entre el 25 y el 29 % de proteínas. También contiene 8.55 y 13.44 mg/100g de azúcares totales, con una mayor proporción de sacarosa; 510 ppm de tocoferoles totales; 2 g/kg de Magnesio, 7 g/kg de Potasio, 675 mg/kg de Calcio, y 80 mg/kg de Manganeso, Hierro, Cobre, Selenio y Zinc; además de trazas de Molibdeno, Cobalto y Cromo que son indispensables para las enzimas del metabolismo.

Entre las conclusiones, se destaca que el mayor contenido de Calcio y Magnesio podría estar relacionado con una mayor crocantez, reconocida por los consumidores, como así también los valores de azúcares totales favorecen a una mayor preferencia en el sabor del maní argentino.

“Para lograr esta información tan específica, conformamos una red de analistas integrada por todos los laboratorios referentes de cada especialidad, entre los que se destacan el INTA, CEPROCOR-MINCyT Córdoba, la Facultad de Ciencias Agropecuarias Universidad Nacional de Córdoba y el Conicet, y en la que se aprovechó al máximo la infraestructura física y humana ya instalada en Córdoba”, puntualizó la técnica.

El maní es una economía regional netamente cordobesa que se consolida en el mercado internacional. Entre los principales demandantes están los 27 Estados miembros de la Unión Europea, además de Rusia, Argelia, Chile, Emiratos Árabes, Israel, Pakistán y Canadá.

A su vez, los propios países productores de maní compran maní argentino para sus nichos gourmet como lo hacen China, India, Estados Unidos, Australia, México, Brasil, Turquía y Sudáfrica.

El maní cordobés es una buena fuente de energía que posee vitamina E con propiedades antioxidantes que ayudan a retrasar el envejecimiento. Aporta amplia variedad de vitaminas del complejo B, ácido fólico, niacina y beta sitosterol. También es rico en Magnesio, Potasio, Calcio, Manganeso, Hierro, Fósforo, Molibdeno, Cromo, Zinc y Selenio.

Este alimento aporta carbohidratos, en especial las azúcares solubles, que contribuyen a su agradable sabor. Su tegumento contiene fibras y compuestos como resveratrol y flavonoides con un alto poder antioxidante.

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