Francia lanza el impuesto GAFA: Google, Amazon, Facebook, Apple

Desde hace tiempo la Unión Europea estudia la creación de un impuesto para las grandes empresas tecnológicas. En la última reunión del G7 -Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido- se aprobó el concepto. Pero… existe una cierta renuencia a ponerle el cascabel a este particular gato.

Macron se ha decidido; las protestas de los «chalecos amarillos» se están diluyendo, y la lenta retirada de Merkel lo anima, aparentemente, a asumir un liderazgo europeo. Francia será en el primer país en la Unión en introducir un impuesto «GAFA» enfocado en gigantes tecnológicos como Google, Apple, Facebook, y Amazon, una medida que ha molestado a Estados Unidos.

Francia sostiene que estas empresas, en su mayoría estadounidenses, explotan un vacío en la legislación tributaria global. Estos gigantes de la tecnología abren sus oficinas centrales en países de bajos impuestos, donde declaran la mayoría de sus ganancias, reduciendo así sus saldos fiscales.

Entonces, el gobierno francés aprueba un impuesto de 3% sobre los ingresos locales de las grandes empresas tecnológicas. Grava el total de las ventas en Francia, en lugar de las ganancias. Establece que cualquier compañía con ingresos de más de US$ 845 millones -de los cuales por lo menos US$ 28 millones son generados en Francia- tendrán que pagarlo.

La medida va dirigida a empresas tecnológicas que ponen a otras compañías en contacto con los usuarios (como Amazon), a la publicidad digital y a la venta de datos con fines publicitarios. El nuevo impuesto francés se aplicaría retrospectivamente a partir de comienzos de 2019.

El fisco francés aspira a recaudar unos 500 millones de euros por parte de estas y otras grandes tecnológicas solo en 2019. Este anuncio contrasta con la posición de otros miembros de la U.E.: la negativa de Irlanda, Suecia y Dinamarca y las dudas de Alemania parecían retrasar la entrada en vigor de un impuesto europeo hasta como mínimo 2021. Que sería menos ambicioso, además. Ese impuesto solo gravaría los servicios de posicionamiento publicitario online, con Google y Facebook como principales afectadas.

Por su parte, el presidente Donald Trump declaró que el impuesto que propone Macron es «una estupidez» e injusto contra las empresas estadounidenses y ordenó una investigación que podría resultar en una represalia con la imposición de sus propias tarifas a productos franceses. Agregó en Twitter que el vino norteamericano es mejor que el francés.

Es posible que la sangre (y el vino) no lleguen al río. Ayer Trump y Macron mantuvieron una larga conversación por teléfono.

Pero el conflicto de intereses entre los fiscos de los Estados nacionales y las empresas transnacionales es una realidad, que se impone lentamente a pesar de lobbies y abogados. Los países defensores de este impuesto comienzan a moverse por su cuenta en sus territorios: además de Francia, se avanza en España -su proyecto de ley acaba de superar el trámite de información pública- y en el Reino Unido (abril de 2020 como entrada en vigor) e Italia (trabajando en proyecto de ley).