El porqué de los anuncios de Lacunza del 28 de agosto

La postergación de los vencimientos de las letras emitidas por el Ministerio de Hacienda -la única medida concreta entre los anuncios del ministro Lacunza de ayer miércoles 28- se explica por los siguientes datos:

De aquí hasta fin de año el gobierno nacional estaría obligado a pagar vencimientos de deuda en pesos y en moneda extranjera por un total aproximado de US$ 15.000 millones.

Un 30% de esa suma está en manos del sector público, como el ANSeS, e inversores institucionales locales, como aseguradoras. El resto, más de U$S 10.000 millones está en manos de acreedores privados. El mayor vencimiento es el de las LETES (Letras del Tesoro) de los cuales unos U$S 7.000 millones serían de acreedores privados.

Con los acreedores del sector público el pago es más contable que efectivo porque renovarían los vencimientos. Pero con los acreedores privados, las cosas cambian porque al recibir los dólares un gran número no volverá a suscribir nuevos papeles de deuda y hasta podría retirarlos del sistema. A su vez, no se puede descartar que quienes cobren los vencimientos en pesos, los vuelquen a la compra de moneda extranjera.

En realidad, como se informó en AgendAR se han producido importantes ventas de bonos por parte de fondos extranjeros el martes y ayer miércoles.

Meses atrás, el Gobierno calculaba que esos pagos estaban garantizados con los desembolsos del FMI y con las renovaciones previsibles, aunque fueran minoría, de los tenedores de Letes y Lecap.

“Un nivel de renovación mayor en LECAPs reduciría el nivel requerido de renovación de LETEs. El promedio combinado de renovación podría ser de hasta 40%, y un nivel promedio de renovación del 67% eliminaría las necesidades netas de financiamiento de 2020 debido a saldos de efectivo mayores a los programados”, decía el programa de la Secretaría de Finanzas.

Ahora el panorama financiero es diferente y por eso el ministro Lacunza ya había dejado entrever al asumir el cargo que se hará frente a los vencimientos con las reservas del Banco Central, recurriendo a fondos públicos, que están incluidos en las reservas brutas del BCRA y otros, y a los desembolsos del FMI”.

Vale recordar los desembolsos pendientes del préstamo del FMI para este año 2019: se espera para el 15 de septiembre, unos US$ 5.400 millones y para el 15 de diciembre, otros US$ 950 millones.