Compromiso de 7 países sudamericanos para preservar la Amazonia

Siete de los nueve países que comparten soberanía sobre la Amazonia firmaron hoy en Colombia un acuerdo para la preservación de los recursos naturales en esa región selvática, frecuentemente llamada «pulmón del planeta» y recientemente asolada por múltiples focos de incendio.

El acuerdo fue firmado al cabo de una reunión cumbre en la ciudad colombiana de Leticia, con la asistencia de cuatro presidentes y representantes de otros tres, quienes antes de abrir la discusión rindieron un homenaje a comunidades indígenas que viven en la región.

El Pacto de Leticia asume múltiples compromisos para la preservación de recursos naturales, como los de luchar contra la deforestación, crear una Red Amazónica de Cooperación para enfrentar desastres naturales, habilitar iniciativas de rehabilitación para recuperar áreas afectadas por el fuego, proteger la biodiversidad y los recursos hídricos y fomentar la búsqueda de mecanismos financieros útiles para la región.

A la cumbre en Leticia asistieron el presidente de Colombia, Iván Duque, anfitrión del encuentro; y sus homólogos de Perú, Martín Vizcarra; Bolivia, Evo Morales; y Ecuador, Lenín Moreno. También el vicepresidente de Surinam, Michael Ashwin Adhin, el ministro de Recursos Naturales de Guyana, Raphael Trotman; y el canciller de Brasil, Ernesto Araújo.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, se excusó de asistir y participó de la cumbre a través de una videoconferencia; Venezuela no fue invitada a la reunión y tampoco estuvo representada la Guyana Francesa, considerada por Francia como un departamento de ultramar.

En el primer punto de introducción del acuerdo, los gobiernos de estos siete países reafirmaron sus derechos soberanos de la región Amazónica sobre sus territorios y sus recursos naturales, «incluyendo el desarrollo y el uso sostenible de esos recursos, conforme es reconocido por el derecho internacional».

También ratificaron su decisión de proteger la tradición y diversidad cultural y lingüística de los pueblos indígenas y tribales que habitan en la región, donde residen más de 34 millones de personas.

Cuenca del Amazonas

Más interesante que el texto del documento es lo que dijeron los presidentes: en su intervención por videoconferencia, Bolsonaro llamó a las naciones con territorio en la Amazonia a defender su soberanía sobre esa región selvática, frente a la ambición de capitales extranjeros de «apoderarse de sus riquezas y recursos minerales, que no existen en otros países».

«Tenemos que decir que la Amazonia es nuestra: de Brasil, Bolivia, Colombia, de las Guayanas, es de todos nosotros», remarcó el presidente brasileño, quien dijo haberse sentido atacado por el presidente de Francia, Emmanuel Macron, durante la crisis por los devastadores incendios en la región.

El peruano Vizcarra declaró que «todos los países del planeta debemos ver cómo contribuimos para preservar la Amazonia, mejor y con mayor responsabilidad los países que la tenemos dentro de nuestro territorio».

A su turno, Evo Morales pidió resolver las «causas estructurales» del cambio climático, al que atribuyó desastres ambientales como los incendios de la selva amazónica. «La tendencia de cada día es que se vaya agravando, exponiendo a la humanidad a múltiples catástrofes» manifestó el mandatario boliviano.

También habló el ecuatoriano Moreno, para quien llegó el «momento de dejar de actuar como víctimas». «Todos debemos asumir la responsabilidad de lo que está pasando«, expresó.

El anfitrión, Duque, en tanto, advirtió que las autoridades son «conscientes de los retos que trae el cambio climático». «Por eso, tenemos que hacer un llamado a la comunidad para producir conservando, y entender, promover y proteger la biodiversidad en la Amazonia», completó. Y, a través de Twitter, el jefe de Estado colombiano añadió: «El Pacto de Leticia establece coordinación entre los países de la Amazonía para enfrentar muchas de las causas de la deforestación, como la minería ilegal, el narcotráfico, la extensión ilegal de la frontera agrícola. También integra cooperación científica».

Los documentos que firman los diplomáticos, y las declaraciones públicas de los presidentes, son «lo que se supone que debe decirse». Y habitualmente tienen poca relación con los hechos. Proteger la selva amazónica, recuperar lo destruido, será un trabajo de muchas décadas. No se hará hasta que los países más ricos, que también aprovechan ese «pulmón del planeta», sumidero de carbono atmosférico y regulador del clima planetario, aporten para su conservación, como ya señalamos aquí. Pero nos parece importante destacar que aún jefes de Estado «transgresores» de la corrección política como Bolsonaro o Duque, hayan encontrado necesario hablar de soberanía y del cambio climático. Tomemos nota.