La producción de autos cayó un 25% (interanual) en septiembre

Siguen las suspenciones en la industria automotriz.

Según los datos difundidos por ADEFA, la asociación que agrupa a los fabricantes locales. el mes pasado la producción cayó el 25,7% contra septiembre de 2018. En el acumulado de enero a septiembre, el sector produjo un total de 241.330 unidades (autos y utilitarios), lo que marcó una caída del 34,9 %.

En septiembre se fabricaron 27.687 vehículos entre 12 terminales automotrices, lo que arroja un promedio de 2.300 unidades por fábrica. En 21 días hábiles esto significa que cada empresa produjo poco más unos 100 autos por día.

Con estos números, en ADEFA están replanteando sus proyecciones anuales. De los 330.000 vehículos que se esperaban producir, se estima ahora que, con el actual escenario, difícilmente se llegue a los 300.000. En la actualidad, las 12 terminales en su conjunto tienen una capacidad teórica de producción de 1.2 millones de vehículos. Es decir que el sector está trabajando ahora al 25% de su capacidad instalada.

Así, este año se convertirá en el peor desde 2004, cuando se fabricaron 260.000 0km. Pero se está muy por debajo de años anteriores, como el ´97 y el ´98, en los que se llegó a un volumen de producción de 450.000 vehículos. Hay que tener en cuenta que entonces había menos terminales. Toyota recién se estaba instalando y no estaban Honda o Nissan. Otras acababan de regresar al país y generaban la desaparición de nombres como Autolatina, Sevel o Ciadea.

Debe tenerse en cuenta que el cálculo de vehículos producidos por terminal es un promedio. Algunas terminales están trabajando a buen ritmo. El mejor ejemplo es Toyota que este año espera producir 120.000 vehículos, el 40% de lo que fabricará todo el sector.

Volkswagen es la segunda terminal que sostiene un nivel de producción razonable. Fiat, Ford, Renault y GM vienen en un pelotón más atrás. El resto se ubica en niveles bajos. Hay casos como el de Scania que dejó de producir hace algún tiempo, y Honda que cesará la actividad fabril en el segmento de vehículos de cuatro ruedas y se concentrará en motos.

Este derrumbe se debe a la caída del mercado interno, sumado al fin de ciclo de algunos modelos de sedanes y una recuperación más lenta de lo esperado de Brasil. También, a la falta de competividad para llegar a nuevos mercados.