Crece la modalidad de cursos universitarios a distancia: 160 mil estudiantes

(El espíritu de esta nota que reproducimos está reflejado en el título: se describe una realidad en crecimiento. Y se reflejan algunos cuestionamientos, sin que -todavía- haya un análisis a fondo del fenómeno. Tampoco se define si -más allá de que sea bueno o malo- tal vez sea inevitable, en el largo plazo. Las aulas y las bibliotecas no pueden ser las mismas, desde que existe Internet.

Pero en AgendAR recordamos un viejo prejuicio: una universidad donde no se investiga no es más que un «enseñadero»).

Ya sea porque viven lejos de las sedes -sobre todo en el interior-, otros porque por razones de trabajo necesitan horarios más flexibles. Las razones son diferentes, pero lo cierto es que cada vez son más los argentinos que cursan la universidad a distancia.

Lo que en un principio fueron cuadernillos o videocasetes que llegaban por correo, ahora la tecnología lo sofisticó. Hoy existen diversas herramientas digitales diseñadas para estudiar desde una computadora o un celular casi como si se estuviese sentado en el aula frente al profesor.

En la Argentina ya son más de 160.000 los estudiantes que hacen carreras de pregrado (tecnicaturas) y grado a distancia, según los últimos datos oficiales disponibles de 2017. Y si bien sólo representa el 8% del total, en el último año se anotaron más de 64.000, lo que marca un crecimiento de la modalidad en el país. Hoy en la Argentina se ofrecen 630 carreras para hacer a distancia, entre las universidades públicas y privadas.

Pero así como crecen en cantidad de estudiantes y ofertas educativas, también se escuchan ciertas preocupaciones con respecto a la calidad de estas carreras que se cursan online. ¿Vale lo mismo un abogado que fatigó los pasillos y las aulas de la facultad que aquel otro que estudió en su casa? Usted, como empresa, a la hora de contratar un contador, ¿tomaría en cuenta del mismo modo al que le trae un título tradicional que otro que cursó a distancia?

Carreras a la distancia
Para despejar dudas, el Ministerio de Educación nacional, en acuerdo con el sistema universitario (público y privado), firmaron una reglamentación para que estas ofertas educativas sean evaluadas y aprobadas en forma oficial, siguiendo parámetros estrictos que establecen equivalencias entre los conocimientos que se dan en forma presencial y online.

Las evaluaciones se hacen por universidades y no por carreras. Y están a cargo de la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (Coneau), el organismo encargado de acreditar todas las carreras en el país. Las universidades tienen que presentar su “Sistema Institucional de Educación a Distancia” (SIED), que reúne desde el tipo de plataforma que usan hasta el conjunto de prácticas y procesos que llevan adelante, el equipamiento, los recursos humanos y didácticos involucrados, entre otros asuntos.

Hasta ahora, de 132 universidades que ofrecen carreras a distancia en el país, 100 ya se presentaron para la evaluación y 70 fueron aprobadas. Por ahora ninguna fue desaprobada. “Este sistema de evaluación es único en la región y permitirá diferenciar claramente la calidad de la oferta educativa a distancia en la Argentina. Otros países miran los pasos que hemos dado acá para regularizar sus ofertas”, dijo Paulo Falcon, director de Gestión Universitaria del Ministerio de Educación.

“Fue un gran paso haber aprobado la evaluación por parte de la Coneau. Ahora estas ofertas educativas se están validando y podemos estar tranquilos de su calidad. Todavía queda como desafío que el sistema público también tenga su desarrollo de educación a distancia. Por ahora es muy poco lo que hay y no se está aprovechando la demanda de esta modalidad”, dice Danya Tavela, vicerrectora de la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires (Unnoba) e integrante de Coneau.

Tavela se refiere al mayor dinamismo que, por ahora, muestran las universidades privadas a la hora de desarrollar sistemas de educación a distancia. Para estas instituciones, claro, la modalidad virtual es una buena alternativa -en estos tiempos- para expandir sus matrículas.

Fuentes de la Universidad Católica de Salta (Ucasal), una de las casas de estudios más activas en el mundo de la educación a distancia, dijo que el precio de las carreras suelen rondar los 100 dólares mensuales, lo que hoy sería algo así como $ 6.000 por mes. Las carreras que más se eligen para estudiar a distancia son administración de empresas, economía, abogacía y tecnológicas vinculadas al desarrollo de software. El perfil de los estudiantes universitarios en la Argentina hoy es principalmente adultos que trabajan. Los más jóvenes siguen prefiriendo la modalidad presencial.

«La modalidad virtual exige más esfuerzo y una metodología de estudio. Los chicos más jóvenes, que salen de la secundaria en su mayoría necesitan un acompañamiento y un aprendizaje de las metodologías de estudio. Lo recomiendo más para el que encara un posgrado. Para el docente, la modalidad también es más exigente. Tienen que estar más atentos, y no pueden pasar más de 48 horas sin responder», dice Tavela.

Ahora, para ser más competitivas en este terreno, el conjunto de las universidades públicas firmaron un acuerdo, dentro del marco del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) para lanzar un “campus online” que unifique todas las ofertas de carreras a distancia. Para eso crearon un “consorcio” que tiene por objetivo desarrollar la plataforma. Firmaron el convenio 45 universidades, entre ellas las más grandes como la Universidad de Buenos Aires, las nacionales de Córdoba, La Plata, y la UTN.

El modelo que seguirá esta nueva plataforma es el elegido por las universidades públicas de Francia (Campus France). Es una propuesta de asociación entre todas las casas de estudio. Aquí fue impulsada por la Universidad Nacional de Córdoba.

El otro modelo que tiene vigencia en el mundo es el que siguieron en España y el Reino Unido, y que consiste en generar una universidad pública exclusivamente online: la Universidad Nacional de Educación a Distancia (Uned) en España y Open Universitia, en el Reino Unido.