Aspiran a rediseñar la base industrial de Tierra del Fuego

Gustavo Melella, gobernador electo de Tierra del Fuego

La industria fueguina está atravesando el peor momento desde que el polo electrónico austral fuera relanzado durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner quien, a fines de 2009, avanzó con una serie de beneficios impositivos y fiscales para potenciar la fabricación -en su mayor parte, ensamblado- de celulares, televisores y equipos de aire acondicionado.

La dificultad de establecer una base industrial tan lejos de los proveedores y de los mercados de consumo ha sido el problema básico, desde que los gobiernos militares empezaron con la promoción, por razones estratégicas. También hay que tener en cuenta que con esas políticas, se atrajo población y se crearon fuentes de empleo, que no pueden ni deben ser desmanteladas.

Pero ahora, con volúmenes de producción alarmantemente bajos, la crisis le está pasando factura a las empresas y al empleo. En total, desde la era Macri ya bajaron las persianas unas 10 plantas y la ocupación está en niveles bajísimos. Según la Unión Obrera Metalúrgica, la industria fueguina ahora ocupa a 6.100 empleados, entre fijos y temporarios. Es decir, 8.000 trabajadores menos que los que había en 2015.

Sin embargo, el triunfo del Frente de Todos en las elecciones del domingo fue recibido como una muy buena noticia por el gobernador electo de la isla, Gustavo Melella, quien venció en los comicios de junio pasado a Rosana Bertone. Y también por las organizaciones gremiales. El equipo de Melella, junto con técnicos de las entidades sindicales, vienen trabajando para delinear un plan que le dé impulso a la isla en términos de una industria modernizada.

Las primeras reuniones datan de comienzos de año, cuando Melella era intendente de la ciudad de Río Grande. Pero fue a partir de su triunfo en las elecciones a gobernador, en junio, que se intensificaron los encuentros.

El objetivo que persiguen es sumamente ambicioso: quieren incrementar la actividad en volumen y, además, reconvertir a Tierra del Fuego en una plataforma basada en las nuevas tecnologías, incluyendo desde drones hasta equipamiento para la fabricación de turbinas para generación de energía eólica y componentes para paneles fotovoltaicos.

«La meta que buscamos es que la industria de Tierra del Fuego no se dedique sólo a fabricar electrónica de consumo, sino una gran variedad de artículos, incluyendo equipamiento de alta tecnología», indican desde el entorno del gobernador. Y agregan que «el plan contempla también una pata muy importante para generar valor agregado nacional a través de la creación de una red de proveedores de insumos ubicados en otras provincias».

El futuro de Tierra del Fuego venía siendo una gran incógnita. Es que el régimen, tal como se lo conoce hoy día, vence en apenas tres años. Las nuevas autoridades provinciales han estado tratando de garantizarse la extensión de los beneficios impositivos y fiscales para que no colapse el polo electrónico.

El punto clave es que en Cambiemos nunca se había comprometido por su continuidad. La falta de definiciones por parte del macrismo obedeció a que el régimen especial choca contra la naturaleza aperturista contemplada en el acuerdo Mercosur-Unión Europea.

Pero con el triunfo de Alberto Fernández, la situación apunta a ser diferente para la isla. De hecho, en agosto y en su calidad de gobernador electo, Melella participó de la firma de actas de compromiso que organizó Alberto Fernández en Rosario, cuando era precandidato, y en las que se consignaron los principales lineamientos de trabajo para cada provincia.

¿Cuál fue el compromiso que asumió Fernández con Tierra del Fuego en ese documento de seis puntos? El documento, que en el primer párrafo refiere a «potenciar la capacidad de la matriz productiva industrial» de la isla. Acto seguido, plantea concretamente prórrogar la vigencia del régimen hasta el año 2073.

Para Melella, lograr que esto quede plasmado en una ley resulta clave, dado que su objetivo es recuperar el empleo que se desplomó más de un 50% en los últimos cuatro años, según planteó el propio gobernador electo.

El mandatario también se reunió con el economista Matías Kulfas, referente del equipo del Presidente electo. Durante el encuentro se habló justamente de promover nuevas industrias en el polo electrónico, por ahora centrado básicamente en celulares, TV y equipos de aire acondicionado.

Así, desde las plantas del polo austral ya dejaron de salir pequeños electrodomésticos, como aspiradoras, afeitadoras o depiladoras. Tampoco se ven dispositivos de informática, como notebooks, tablets o monitores. A este listado se suman cámaras de fotos y equipos de audio, que también se discontinuaron.

En este marco, para las nuevas autoridades de la isla el concepto de diversificación surge como la gran tabla de salvación para el régimen industrial.

Una de las claves pasará por desarrollar una red de proveedores locales. «La idea es que no se termine ensamblando tecnología con partes y piezas totalmente importadas. Sí es cierto que una parte de los insumos provendrá del exterior, ya que no se puede producir todo en el país. Pero buscamos que los componentes en los que sí hay posibilidades de desarrollo nacional sean suministrados por empresas de Argentina», apunta.

«Ahora estamos en la fase de identificar las partes y piezas que sí pueden fabricarse en otras provincias. No queremos que se cometan algunos errores del pasado», plantea la fuente. El otro gran objetivo que persigue el equipo de trabajo de Alberto Fernández es convertir al polo austral en una plataforma exportadora, idea que en su momento también había perseguido Giorgi, que llegó a negociar la colocación de celulares «Made in Tierra del Fuego» en mercados como Venezuela, aunque la idea tampoco terminó por despegar.

Ahora, el plan es mucho más ambicioso. «Si se avanza con un plan integral, que contemple un régimen impositivo y fiscal acorde, y se logre consolidar la red de proveedores, estaremos en condiciones de proveer con tecnología de punta a la región», afirma el vocero consultado.

Pero antes de avanzar con esta ambiciosa agenda, en la isla quieren ir paso a paso. Y el primer objetivo es lograr la prórroga del régimen industrial por los próximos 50 años.