Encuesta entre egresados de la Universidad Austral: el 42% considera que en 2020 la situación estará peor

El 80% de los egresados de la Escuela de Negocios de la Universidad Austral considera la situación del país en los próximos 12 meses estará igual o peor y mayoritariamente esperan una inflación de 30 a 50% anual. Estas conclusiones surgen de una encuesta difundida este miércoles por IAE Business School que fuera realizada con motivo del encuentro anual que congregó a más de 600 egresados de esa casa de estudios.

El 42% de estimó que el país estará peor en el próximo año, mientras que el 37% considera que la situación será igual y el 20% cree que estará mejor en los próximos doce meses.

Además de la percepción de un año difícil por delante, “se ve muy necesaria la reforma tributaria”, sostuvo Eduardo Fracchia, director del Área de Economía del IAE. Al respecto, consultados sobre cuál es la reforma clave que debería impulsar el gobierno de Alberto Fernández, el 59% considera que se trata de la reforma tributaria, frente a un 33% que cree debería ser la reforma laboral y un 8% señaló la reforma previsional.

Sin embargo, el 87% de los encuestados afirmó que una reforma laboral es necesaria para bajar la informalidad laboral y aumentar el empleo, frente a un 10% que consideró que no es necesaria.

En tal sentido, un importante directivo de la construcción comentaba que las mayores preocupaciones se centran en cómo se asistirá a los sectores medios, ya que se da por descontado que el próximo gobierno tenderá a asistir a los más necesitados.

Inflación
El 57% de los consultados espera que la inflación sea menor que la del corriente año, ubicándose entre el 30 y el 50%. Pero 31% apuesta a un rango superior, del 50 al 70%.

“Existe mucho temor entre las empresas por la posibilidad de un control de precios, me enteré que una firma líder de consumo masivo acaba de aumentar toda su línea 25% por las dudas”, acotaba un asesor financiero.

Uno de los datos que destaca la encuesta es que el 76% de los empresarios encuestados considera que la clase empresarial argentina no está a la altura del desafío competitivo y de liderazgo social que el país necesita. Esta especie de “autocrítica” explicaría de alguna manera las dificultades que tienen vastas empresas para ser competitivas.

La conclusión a la que podemos llegar en AgendAR es que el sector de los ejecutivos con formación teórica más sofisticada en las empresas privadas, mantiene los mismos prejuicios tradicionales -más allá de su validez o no- comunes entre el empresariado argentino.