El 20 de diciembre se lanza la Unión de Trabajadores de la Economía Popular

Desde hace no menos de un año los movimientos sociales argentinos debaten seriamente sobre la necesidad de darse una organización de tipo sindical única, sin abandonar sus propias orgánicas y sus liderazgos. No por coincidencia, es el mismo período en que mostraron, a sí mismos y al resto de la sociedad, que tenían la mayor capacidad de movilización y que eran capaces de encauzar a esas multitudes que convocaban, los sectores más vulnerables.

Ahora, una mayoría de los más representativos selló la fecha del lanzamiento de su sindicato: viernes 20 de diciembre. Con la conformación del gremio, las asociaciones buscarán canalizar sus reclamos con rango de inscripción sindical.

Está previsto que el secretario general de la agrupación será Esteban «El Gringo» Castro, referente de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP). Junto al Movimiento Evita, MTE y la Dignidad, la Corriente Clasista y Combativa (CCC), Barrios de Pie, y el Frente Popular Dario Santillán, definieron detalles para el lanzamiento público de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP).

La fecha fue elegida, afirman, «porqué queremos referenciarlo con el 20 de diciembre de 2001, haciendo notar el salto organizativo de los desocupados de ayer a los trabajadores de la economía popular de hoy».

El escenario se dispondrá en el microestadio de Ferro o en el de Argentinos Juniors. Otra opción era el salón «Felipe Vallese» de la CGT, pero no hubo una respuesta positiva desde Azopardo.

De todas maneras, estará presente Héctor Daer, cosecretario general de la central obrera. El invitado de lujo es Alberto Fernández. El presidente electo apoyó, en más de una oportunidad, la confluencia de los movimientos sociales bajo una misma bandera. La cúpula de la UTEP estará encabezada por Esteban Castro (CTEP), secundado por Daniel Menéndez, de Barrios de Pie, Somos y Carlos Alderete, dirigente de la CCC. Las tres columnas del denominado «Triunvirato San Cayetano».

El deterioro de la economía, la pérdida del empleo formal, hacen que el nuevo gremio, la UTEP, podrá contar, al menos, con 500.000 personas, lo cual lo ubicaría como segundo gremio en cantidad de afiliados, sólo por debajo de Comercio. Es previsible que los gremios tradicionales se preocupen por la representación dentro de la CGT. Pero desde las organizaciones afirman «No buscamos gran representatividad en Azopardo. Con que nuestros congresales sean respetados, ya es suficiente».

En realidad, en AgendAR creemos que el desafío es más profundo. Los movimientos sociales, que comienzan a crecer y a convertirse en un actor ineludible en el escenario social argentino con la recesión y el desempleo de los últimos años de Menem, más de 20 años atrás, no quieren definirse ni ser «beneficiarios» de planes sociales. Se plantean como trabajadores de la economía popular.

Los economistas clásicos dirían que hay una sola economía real, la que produce bienes y servicios para la sociedad (y rechazarían como patológica lo que sólo produce valorización financiera). Quienes trabajan en la economía popular también deberán producirlos necesitan convencer a la sociedad que ellos también producen.

A. B. F.