Google y Facebook dicen que darán a los usuarios más control sobre sus datos

Datos, datos y más datos… Cuatro de las cinco empresas más valiosas del mundo (Microsoft, Apple, Google y Amazon), facturan miles de millones de dólares gracias a su capacidad de recopilar datos personales de sus usuarios desde los servicios que ofrecen. Se ha dicho que los datos personales son el petróleo de estos tiempos.

Estas compañías registran minuto a minuto a qué lugares vamos en la ciudad o qué hacemos en casa mediante mapas, buscadores y asistentes digitales que funcionan en el celular, pulseras digitales, en altavoces inteligentes estilo Amazon Echo y hasta en los Smart TV. Esto les sirve para mejorar sus servicios (si sabe adonde estamos de lunes a viernes a determinada hora, Google Maps funcionará mejor) y para vender publicidad (si saben cuál es nuestra playa favorita o si vamos regularmente a restaurantes, entre cientos de ejemplos, llegarán avisos relacionados a estos consumos).

Era un tema debatido entre los expertos y en algunos medios que se preocupaban por lo que consideraban una competencia injusta. El New York Times, por ejemplo, publicó notas de opinión sobre el asunto, y hasta planteó que las empresas deberían pagar a los usuarios por el derecho a usar esos datos (AgendAR publicó el año pasado una nota acerca de esa propuesta).

Pero el ruido y el escándalo se produjo cuando de mostró que esos datos, obtenidos sin autorización explícita, se usan en las campañas políticas. El caso de Cambridge Analytica, que usó información almacenada en Facebook de 50 millones de norteamericanos en la elección en la que ganó Donald Trump se convirtió en un símbolo.

Un caso menos notorio pero tal vez más preocupante ocurrió con Google: una investigación del Wall Street Journal reveló que desarrolladores de apps tenían las puertas abiertas de las bandejas de entrada del Gmail de los usuarios.

“El tema es ese. Que no vea los datos alguien diferente del que lo tiene que ver según los ‘términos y condiciones’ del servicio que sea”, dice Camilo Gutierrez, Jefe de Laboratorio de la empresa de seguridad informática Eset.

“Creo que la privacidad es uno de los temas más importantes de nuestra era”, reconoció el CEO de Google, Sundar Pichai, en un artículo publicado en The New York Times. Y agregó “La gente está preocupada, y con razón, por la manera en que se usa y comparte su información; sin embargo, cada quien define la privacidad a su manera”.

En esa línea, Google impulsó el mes pasado una batería de medidas que le permiten a sus usuarios controlar la publicación de sus datos mucho más que antes, entre ellos, Modo incógnito en Maps, o eliminación automática en el historial de YouTube.

Para Beatriz Busaniche, presidente de la Fundación Vía Libre, los cambios están impulsados desde la gente. “Desde Cambridge Analytica para acá hay una demanda pública para que cambien algunas cosas. Incluso ya está vigente la ley de protección de datos de la Unión Europea. Y California votó una ley que entra en vigencia en enero próximo y las empresas se están adaptando. Argentina tiene su propia ley de datos personales que está homologada con la europea, pero está en peligro por falta de independencia de la autoridad de aplicación. Hoy depende de la jefatura de Gabinete, y hay que tener en cuenta que el Estado es uno de los que recoge más datos de las personas. Con todo, comienza a haber una concientización de las personas sobre los datos que ofrecen”.

“La clave es que los usuarios están cada vez más preocupados”, suma Luis Corrons, Security Evangelist (créanlo o no, ese es el título del cargo!) de la empresa Avast. Y agrega: “Si alguien maneja muchísima información es Google. Google quiere mantener a sus usuarios y por eso ofrece más transparencia. Pero haga lo que se haga va a seguir teniendo esos datos. De hecho, al descargar toda la información que Google tiene de uno (Google lo permite), uno se asusta. Hasta tienen registrado cuando usas el navegador en Modo Incógnito. Así que Google te da la opción de no compartir tu información, pero eso no quiere decir que no tenga esa información”.

Otros expertos indican que en realidad Google no comparte los datos de sus usuarios. Si una empresa de pañales le pide al buscador que envíe publicidad sólo a quienes son padres de bebés, Google lo puede hacer, pero en rigor no le da la base de datos a esa firma de pañales.

Fuentes de Facebook dijeron que también le están comenzando a dar herramientas a sus miles de millones de usuarios para que controlen más sus datos. “Todos estamos yendo para ese lado”, confiaron a la prensa.

El clima social ha cambiado, y las empresas de Internet tendrán que aceptarlo. Pero… una reciente investigación periodística denuncia que Google ha recopilado sin permiso datos personales sobre la salud de decenas millones de personas. AgendAR la publicará en los próximos días.