Crecen los casos de diabetes. Argentina ya supera la media mundial

De la mano de la epidemia de obesidad y sedentarismo, crece en la Argentina la diabetes tipo 2, una enfermedad crónica que afecta la manera en la cual el cuerpo metaboliza el azúcar (glucosa). Según los resultados de la 4ª Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR) – realizada en 2018 y cuyos resultados finales fueron presentados hace quince días–, la prevalencia de diabetes en adultos por autorreporte fue de 12,7%, lo que registró un aumento significativo con respecto a la 3ª ENFR (9,8%) realizada en 2013. Si para el cálculo se combinan el autorreporte con medicación más aquellas personas que tenían glucemia.

La prevalencia de diabetes es del 10,9%. Con esta cifra Argentina supera la media mundial de 8,5%, según la OMS. “El país no escapa de la tendencia mundial: están aumentando el sobrepeso y la obesidad y también el número de habitantes, la expectativa de vida y el envejecimento. La obesidad es el principal factor de riesgo de la diabetes”, dijo Julieta Méndez, coordinadora del Programa Nacional de Prevención y Control de Personas con Diabetes de la Secretaría de Salud.

“La diabetes tipo 2 es por mucho la más prevalente. Tiene que ver con la edad –en general son pacientes adultos, pero lamentablemente vemos cada vez más jóvenes– y con la obesidad, el sedentarismo y los malos hábitos alimentarios”, explicó Osvaldo Fretes, médico endocrinólogo del Hospital César Milstein y miembro de la comisión directiva de la Sociedad Argentina de Diabetes.

La encuesta reveló que existe un importante subdiagnóstico de la enfermedad. Se observó que un 31,4% de la población que refería glucemia elevada/diabetes autorreportada registró valores elevados de glucemia capilar en ayunas; mientras que un 5% de quienes se autorreportaron sin glucemia elevada/diabetes registraron valores de glucemia capilar en ayunas de 110 mg/dl o más en la etapa de determinaciones bioquímicas.

“Es un indicador muy fuerte que uno de cada tres diabéticos conocidos haya tenido la glucemia alta, nos da una aproximación al mal control. Pero mucho más preocupante todavía es que entre los que dijeron que jamás habían tenido antecedentes, el 5% tenía la glucemia alta”, sostuvo Verónica Schoj, directora Nacional de Promoción de la Salud y Control de Enfermedades no Transmisibles de la Secretaría de Salud.

La aparición de diabetes tipo 2 suele ser lenta, y es frecuente que transcurra un largo período asintomático. Esto causa que entre un tercio y la mitad de las personas con diabetes se encuentren sin diagnóstico, lo que aumenta el riesgo de desarrollar complicaciones por hiperglucemia crónica.

La diabetes no diagnosticada o mal controlada conduce a complicaciones como también a mortalidad prematura. Según la OMS, en 2015 fallecieron 1,6 millones de personas como consecuencia directa de la diabetes. En la Argentina, esta enfermedad fue responsable de 8.893 muertes en 2017.

Control. Otro dato importante que reveló la encuesta es que únicamente el 52,6% de las personas con glucemia elevada/diabetes mencionaron estar haciendo algún tratamiento durante las últimas dos semanas, ya sea con medicamentos (fármacos antidiabéticos o insulina), o bien con dieta, ejercicios o reducción de peso. En cuanto a la cobertura de salud, resultó más frecuente el tratamiento entre las personas con obra social o prepaga que entre las cubiertas por el sistema público de salud (56,7% frente a 41,9%).

De los que reportaron tener diabetes o glucemia elevada, solo tres de cada diez refirieron que en los últimos 12 meses un profesional de la salud les había examinado los pies para detectar heridas o irritaciones, y cuatro de cada diez mencionaron que en el último año les realizaron un examen de la vista con dilatación de pupilas.

“Las complicaciones de la diabetes tienen que ver con el daño que hace la glucosa elevada durante un tiempo, en forma crónica, sobre las pequeñas arterias y las grandes arterias. Básicamente las pequeñas arterias son tres lugares donde son el blanco de los efectos nocivos: los riñones, la retina y los nervios periféricos. Esto último se llama neuropatía y es una de las causas más importantes por las cuales hay un riesgo de tener complicaciones que pueden llegar a la amputación de las piernas.

Cuando afecta a las arterias grandes tiene que ver con el mayor riesgo de infartos y accidente cerebrovascular”, afirmó Fretes.

Para el especialista, el diagnóstico precoz y un tratamiento oportuno y adecuado de la diabetes disminuye las complicaciones. También es clave para prevenir la enfermedad hacer un control médico para pesquisar cuándo hay una glucosa en el límite (antes de que esté realmente alta) y medidas que tienen que ver con cambios de hábito: tener una alimentación saludable, realizar actividad física y mantener un peso adecuado.

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