El Grupo Socma analiza (otra vez) fabricar autos de marcas chinas en Argentina

Malos tiempos para los importadores de autos. El nuevo gobierno está avanzando con medidas para restringir el ingreso de vehículos del exterior por la escasez de divisas y, por eso motivo, la canilla de dólares tiende a cerrarse cada vez más. Esto afecta, especialmente, a los modelos de marcas no radicadas en el país. Las terminales – que son las mayores importadoras – cuentan, en la práctica, con la ventaja de un tratamiento preferencial por su compromiso productivo.

Ante este panorama, el mercado está mostrando importantes cambios. Algunos, con plan de ajuste; otros, de expansión. Este sería el caso del Grupo Socma, representante local de las chinas Chery, JAC y DSFK. En diciembre, directivos de la compañía de la familia Macri, viajaron al país asiático para definir, con cada una de las marcas, la estrategia para los próximos años.

Según adelantó Serafín Álvarez Tato, director del grupo y encargado del negocio automotor, la empresa podría anunciar antes de fin de año el demorado proyecto de radicación industrial en la Argentina para salir del esquema de importador y pasar al de fabricante, con el beneficio arancelario que esto implica. “Para una marca que quiera permanecer y crecer en la Argentina se necesita tener una presencia industrial. Encontramos una buena recepción (en el viaje a China) y estamos en etapa de definición que esperamos anunciar hacia final de año”, explicó el empresario.

Si bien el directivo prefirió no adelantar cuál de las tres marcas es la elegida, todo indica que se trata de Chery que fue la primera en llegar al país, hace más de 10 años, y es la que encabeza el ranking de ventas de importados por distribuidores oficiales. No se descarta, también incursionar en el segmento de autopartes para la exportación. De esta manera, la compañía dejaría de pagar el arancel de importación de 35% que enfrenan los modelos extrazona para ingresar al régimen automotor del Mercosur que permite el intercambio comercial entre los países miembros sin recargo aduanero en base a un sistema de compensación entre importaciones y exportaciones. Por tratarse de un grupo multimarca, el balance podría hacerse con Chery, Jac y DSFK en conjunto. En ese sentido, ya este año, algunos modelos que venían importados de China, comenzarán a hacerse desde Brasil o Paraguay.

A fines del 2019 Álvarez Tato había señalado que, tal como está el esquema comercial en la región –con un régimen que favorece a las empresas con plantas radicadas – era imposible para los importadores competir con los autos que llegan de Brasil de la mano de las terminales. La decisión de acelerar el proyecto industrial va en ese sentido.

No es la primera vez que desde el Grupo Socma se habla de fabricar vehículos en la Argentina pero, en esta oportunidad, hay motivos diferentes. “Hace tiempo que pensamos en una radicación industrial. Antes era para ganar en volumen; ahora, puede ser por supervivencia” reconoció el ejecutivo.

La suba de Impuestos Internos, la aplicación de mayores controles aduanero y demoras para el giro de divisas plantean un escenario difícil para los importadores para, al menos, los próximos cuatro años. Es por eso que el giro que estudia dar el Grupo Socma, en materia automotriz, busca adaptarse a las nuevas reglas de juego.