Todos los colaboradores de INVAP que habían viajado para el lanzamiento del satélite regresaron a casa. El Saocom 1B quedó en Cabo Cañaveral y será lanzado cuando la situación se normalice.
Para cuando la propagación del coronavirus se transformó en pandemia, en Invap, organizados como son, ya habían comenzado a diagramar el “operativo retorno” de los físicos, ingenieros y técnicos que estaban en sitios tan diversos como Brasil, Argelia, Holanda o Estados Unidos. Quedaron en esos puestos remotos los que ya tienen residencia permanente lejos de Bariloche.
La cuarentena encontró a Invap en pleno proceso de puesta en el espacio de un nuevo satélite, el Saocom 1B, que en febrero había partido de Bariloche rumbo a Estados Unidos para ser lanzado a finales de marzo.
“Está bien guardado”, le dijeron en la sede central de Invap, en el Este de Bariloche. El lanzamiento se realizará una vez que el mundo supere esta crisis sanitaria desde Cabo Cañaveral, el centro espacial en el estado de Florida.
Esta es la versión 2 de los Saocom; el primero fue lanzado en 2018. Son satélites de observación de la Tierra y el propietario es la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE). Integran junto a otros tres satélites una constelación argentino-italiana.
Invap, con sede en Bariloche, desarrolla proyectos en ocasiones junto a agencias de países como Australia, Holanda, Bolivia, Brasil o Argelia. Son emprendimientos que duran años y muchas veces los contratos exigen un trabajo posterior de mantenimiento o actualización; de ahí que haya un cuarto del personal que está en el exterior.
En Arabia Saudita construyen un reactor de investigación de baja potencia; en Argelia, la modernización del reactor NUR, la construcción de una planta de radioisótopos y la ampliación de la planta de producción de combustibles; en India, construyen y ponen en marcha de una planta de radioisótopos; en Holanda hacen un reactor de investigación; en Brasil hacen la ingeniería del Reactor Multipropósito Brasileño, RMB; y en Bolivia levantan tres centros de radioterapia.
En el área espacial, son socios de la empresa Turkish Aerospace, de Turquía, para el desarrollo de un satélite de comunicaciones llamado MiniGeo, para salir a venderlo a través de una sociedad conjunta llamada Gsatcom.
Una alta fuente de la compañía aseguró: “Todos los que estaban en campañas de trabajo en el exterior fueron repatriados, los últimos volvieron hace más de dos semanas. Solo quedaron en el exterior algunos pocos empleados de Invap que están en modo residentes en esos sitios”.