La nueva etapa de aislamiento estricto que empieza (¿por qué?) desde el 1° hasta el 17 de julio

La nueva etapa de la cuarentena estricta será acompañada por un refuerzo de los controles de seguridad en los pasos entre la ciudad y la provincia de Buenos Aires, y por una intensificación del monitoreo de los contactos estrechos de casos confirmados de coronavirus.

Quedó establecido que el objetivo principal de las fuerzas de seguridad será montar un cerco que impida cruzar sin autorización de Capital a provincia, y viceversa, como fórmula para reducir el nivel de circulación de personas. La responsabilidad de esa tarea puntual quedará en manos de las fuerzas federales, en tanto que la policía porteña y la bonaerense se ocuparán del control de sus respectivos territorios. Así se acordó hoy en una reunión que encabezó el jefe de gabinete, Santiago Cafiero.

«Habrá saturación policial como método disuasivo», dijeron en la Casa Rosada, y anticiparon que la presencia policial en las calles será similar a la que se desplegó durante las primeras semanas de cuarentena, a fines de marzo. También está decidido que se cerrarán pasos interjurisdiccionales, pero resta definir cuáles. Durante reuniones que se extenderán durante todo el fin de semana debe establecerse también el nivel de rigurosidad que se aplicará ante las infracciones.

Otro punto clave a definir son los controles en el transporte. El ministerio que encabeza Mario Meoni debe coordinar con la Secretaría de Innovación, de Jefatura de Gabinete, qué permiso será necesario para usar trenes, subtes y colectivos. Las restricciones se aplicarán a partir del miércoles y podrían instrumentarse por medio de la tarjeta SUBE: se analiza que solo queden habilitadas aquellas vinculadas a permisos de trabajadores esenciales.

En coordinación con la Casa Rosada , los gobiernos porteño y bonaerense se disponen además ampliar las redes de detección temprana, rastreo de contactos y aislamiento efectivo, una tarea que es señalada como un déficit por investigadores del Conicet con los que los tres gobiernos mantuvieron conversaciones durante las últimas semanas. Los anuncios sobre el fortalecimiento de esas actividades siguen siendo insuficientes, destacó el bioinformático Rodrigo Quiroga, uno de los referentes de ese grupo.

En la Ciudad se duplicará el personal destinado al rastreo y seguimiento de contactos estrechos, tanto en el territorio como vía telefónica, anticipó el jefe de gobierno, Horacio Rodríguez Larreta. Detalló que la Ciudad tiene 1.000 personas para esa tarea y que pasará a tener 2.000.

Los expertos que asesoran a los gobernantes señalan que aún esos incrementos son insuficientes. Pero hay limitaciones en la disponibilidad y el entrenamiento del personal. En realidad, estas dificultades, que se encuentran aún en las fuerzas de seguridad, probablemente son los motivos del hecho que esta etapa comience recién el miércoles.