Argentina y el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura

Este fin de semana el diario Clarín publicó una nota con un contenido informativo correcto pero con un título «Más cercanía a China: El Gobierno activa la adhesión al Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura» que sugiere una posible alarma sinófoba más habitual en, por ejemplo, el portal Infobae.

El Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (Asian Infrastructure Investment Bank o AIIB) es una institución financiera internacional propuesta por el gobierno de China. En medios internacionales puede leerse que es la respuesta china al Banco Mundial, manejado por los EE.UU., pero el gobierno de Beijing prefiere mantener un perfil más discreto.

En realidad, fue el gobierno de Mauricio Macri el que anunció el 23/6/17 en su página web oficial que «el Directorio del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII) aprobó el ingreso de la Argentina, lo que permitiría multiplicar las fuentes de financiamiento destinado a energía, transporte y telecomunicaciones para el desarrollo del país».

De paso, podemos agregar que el 28 de este año, nuestro vecino Uruguay, se unió, junto a Costa de Marfil, Guinea y Túnez, al BAII como nuevos miembros. También ya habían adherido Bolivia, Chile, Ecuador y Venezuela.

Y según informa la agencia Xinhua, el Senado brasileño aprobó este 5 de agosto el acuerdo que convierte a Brasil en miembro fundador del BAII. El hecho es que otros 56 países han firmardo el tratado que los convertirá en miembros fundadores del Banco, una vez ratificado por sus respectivos poderes legislativos y aportado su parte del capital.

En nuestro caso, lo que ha sucedido es que la comisión de Relaciones Exteriores del Senado aprobó por unanimidad el dictamen de adhesión. Ahora irá a Diputados, donde no se esperan problemas. A partir de ahí, Argentina tendrá que hacer un primer aporte de 5 millones de dólares.

En fuentes del Gobierno se habla de obtener un financiamiento inicial de 300 millones, pero todavía no hay precisiones.

Se puede decir que con esta ratificación, el gobierno de Alberto Fernández dará un nuevo paso en la Relación Estratégica Integral con el país asiático. Pero, a nuestro entender, es más importante que China en los últimos tres meses pasó a ser el primer socio comercial argentino. Y le acaba de renovar a nuestro país los swap de monedas con el Banco Central por casi US$ 20.000 millones, lo que es crucial para las críticas reservas en moneda extranjera a nivel local.

En un plano por ahora más simbólico, se menciona la adhesión argentina a la iniciativa Una Franja Una Ruta (One Belt One Road) por la que China financia proyectos de infraestructura y transporte. Y se especula que el presidente Fernández viaje a China en noviembre para estar presente en la apertura de la Expo Shanghai.

El embajador en Beijing, Luis María Kreckler, y el representante comercial argentino en China, Sabino Vaca Narvaja, estuvieron esta semana en Shanghai. A la Argentina los chinos le concedieron un pabellón de honor para la feria de noviembre. Pero China no confirmó aún si la inauguración de la Expo Shanghai va a ser presencial o virtual, y si tendrá visitas internacionales o no. La pandemia es todavía un factor a considerar…

En el plano inmediato y práctico, China está interesada en la reactivación de las obras para las represas hidroeléctricas de Santa Cruz y en la construcción de la cuarta central nuclear en el país, su central insignia la Hualong-1. Un tema objeto de intensos debates entre nosotros, como saben los lectores de AgendAR.

La periodista Natasha Niebieskikwiat agrega las observaciones de Patricio Giusto, director ejecutivo del Observatorio Sino-Argentino. Señala que el Banco ya tiene financiamiento aprobado por unos US$ 20.000 millones en 24 países, básicamente en Asia. Y que hay 44 proyectos en preparación. «Latinoamérica podría recibir unos US$ 2.000 millones , en una primera etapa, mientras Argentina recibiría US$ 300 millones. En nuestro caso, esos fondos irían a pequeñas obras de generación de energía y puertos».

En Presidencia se oyó a Gustavo Béliz, secretario de Asuntos Estratégicos, decir que ese monto -bastante bajo por cierto- iría a obras de infraestructura en el interior del país.

El BAI funciona de manera similar a otros bancos multilaterales. dijo Giusto. Les otorga financiamiento con o sin respaldo soberano, con inversiones directas de capital a empresas del sector público o privado. «En eso el BAII ofrece mucha flexibilidad, depende del país de destino establecer la cartera de proyectos de interés a financiar y la modalidad. Para Argentina es un paso muy importante su ingreso pleno al banco, en una coyuntura donde será muy difícil conseguir financiamiento internacional desde otras fuentes.»