Darío Martínez, «calentando los motores». A nafta

Darío Martínez fue designado como próximo secretario de Energía. Pero aún no asumió formalmente en el cargo, porque no salió el decreto con su designación. Energía dependía del ministerio de Desarrollo Productivo, pero ahora pasó a la órbita del ministerio de Economía. Ese cambio requiere algunos decretos presidenciales previos y pasos a seguir, y el nombramiento oficial de Martínez todavía no se concretó.

Martínez evalúa en su provincia varios temas que preocupan al sector: el futuro del barril «criollo» (un precio sostén para la producción nacional), un estímulo a la producción de gas y el futuro de YPF están en su agenda. Ya estuvo en Buenos Aires recorriendo las oficinas que ocupará.

En la industria petrolera dicen que el mecanismo de «barril criollo» dejó de tener vigencia. En el decreto que lo reglamentó, se establecía que caía si el precio del petróleo crudo Brent superaba los US$ 45 durante más de 10 días. Eso sucedió, aunque el Brent tuvo un retroceso el martes. Martínez considera necesario algún esquema que asegure un mínimo a la producción local.

El «barril criollo» continuaría entonces, aunque con una nueva versión. El próximo responsable de Energía habló con representantes de las provincias, que avalan el esquema porque los ayuda con regalías. También sabe que las refinadoras (las que compran petróleo, y lo transforman en combustibles) no están conformes.

En el decreto que estableció el barril criollo, también había disposiciones sobre aumentos en los impuestos en los combustibles. Caído ese decreto, la situación actual implicaría una suba en los tributos a nafta y gasoil desde octubre. Martínez observa la situación y busca una salida.

El plan de estímulo al gas, que había sido anunciado cuando Energía estaba bajo la órbita de Desarrollo Productivo (la cartera encabezada por Matías Kulfas) seguirá, pero con modificaciones. Martínez reconoce que los lineamientos de ese plan tienen algunos aspectos que pueden ser rescatados. En Neuquén advierten que si la producción no arranca pronto, habrá que recurrir a mayores importaciones en el invierno de 2021.

El secretario está al tanto de la situación y sabe de las urgencias, según se desprende de sus diálogos con ejecutivos de empresas y otros referentes del sector.

Mientras que la producción de gas convencional tiene ciclos un poco más largos, el gas no convencional se mueve en períodos más cortos. Cuando se perfora se obtiene mucho gas y más rápido, pero el declino también es acelerado.

En Neuquén vieron la movida de Techint en Fortín de Piedra y quisieran que se repita. La empresa nacional aprovechó un estímulo a la producción no convencional, a través de un precio que garantizó la administración anterior, y aceleró. Luego, el gobierno de Macri hizo una nueva interpretación de ese estímulo y Techint (a través de su petrolera Tecpetrol) se sintió afectada e inició un juicio.

Metrogas, la distribuidora de gas cuya propiedad es de YPF, avisó que no puede pagar ni su propia factura. Acusa al congelamiento de precios de esa situación. Se estima que otras distribuidoras también podrían estar cerca de entrar en mora con sus proveedores. Las productoras esperan cobrar estímulos atrasados, producción que entregaron en estos meses, pero la cadena de pagos está deteriorada.

Martínez estuvo con Sergio Affronti, el CEO de YPF. El ejecutivo de la petrolera estatal le habló de la deuda de la compañía y los problemas para reactivar su producción. YPF es la principal comercializadora de combustibles, con más de la mitad del mercado. Siempre requerirá aumentos en los precios de las naftas para mejorar sus ingresos por refinación.

Sin embargo, las subas en los combustibles resultan un tema complicado para el Gobierno. Desde diciembre, solo hubo una, y generó distintas reyertas en la coalición oficialista. Martínez todavía no había sido elegido secretario cuando se concretó ese incremento. Ahora deberá enfrentar esa medida, que YPF necesita, pero que al Gobierno no le gusta por su costo político.

Como era previsible, el petróleo y el gas concentran la atención inmediata del nuevo secretario, y del gobierno al que pertenece. Pero hay temas estratégicos que permanecen en una nebulosa. Las empresas y las provincias interesadas en el biodiesel llevan adelante una activa campaña, en el gobierno y en el Parlamento.

También está en espera el plan de energías renovables, en el que el Estado argentino ha hecho una fuerte inversión en los últimos años.

Y la energía nuclear, en la que el Estado argentino ha hecho fuertes inversiones durante 70 años. Sobre todo, en el material humano y las empresas que se formaron en su torno. Y donde China está expresando su interés en avanzar, con algo de impaciencia. La Comisión de Energía Atómica todavía continúa acéfala…