En medio de la tormenta de casos, en Brasil ensayarán su propia vacuna contra el covid

El laboratorio público brasileño Instituto Butantan, del estado de San Pablo, creó una vacuna propia contra el coronavirus para la cual ha pedido autorización al ente regulador a fin de iniciar ensayos clínicos en humanos, anunció el gobernador paulista, Joao Doria, en un acto sin autoridades del Gobierno federal.

La vacuna, bautizada Butanvac, se presenta en el peor momento de la pandemia en Brasil, con las dos mayores ciudades del país, San Pablo y Río de Janeiro, ingresando en su más profundo confinamiento a partir de este viernes y hasta el 5 de abril, en una acción llamada «superferiado» para evitar la circulación de personas.

«Esta es una vacuna desarrollada con todo el conocimiento de las otras. Es una vacuna 2.0 y 100% nacional, con insumos nacionales y que puede atender a países de renta baja y mediana«, dijo el director del Instituto Butantan, Dimas Covas, en conferencia de prensa al lado de Doria. El 85 por ciento de la investigación es hecha por el Instituto Butantan con la cooperación en los ensayos de los gobiernos de Vietnam y Tailandia, que tendrán prioridad en caso de que tenga eficacia demostrada.

El Instituto Butantan precisa recibir la autorización de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) para iniciar las fases 1 y 2 de seguridad y compatibilidad en humanos antes de hacer un test a larga escala en la fase 3, para iniciar su aplicación en caso de ser efectiva.

El Instituto Butantan posee la mayor fábrica pública de vacunas del hemisferio sur y su contrato con China enfrentó al gobernador Doria con el presidente Jair Bolsonaro, quien el año pasado repudió la CoronaVac «por su origen», aunque luego el Gobierno federal la adquirió para llevar adelante el plan actual de inmunización.

Brasil inmuniza a su población desde el 17 de enero pasado con las vacunas china CoronaVac y anglosueca AstraZeneca. Hasta el miércoles último, habían sido inoculadas unos 17,8 millones de personas, de las cuales 13,38 millones (el 6,32 por ciento de la población) recibieron la primera dosis y 4,41 millones (2,09 por ciento) recibieron las dos.

En Brasil, con números absolutos muy altos de contagiados y muertos, y con un gobierno federal negacionista y en problemas, los científicos brasileños han obtenido los recursos para avanzar en las prueban en humanos de la vacuna que desarrollaron. ¿Qué hace falta para que Argentina haga lo mismo?