Jeff Bezos, CEO de Amazon, con un contrato del gobierno para una misión lunar con energía nuclear

La Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa (DARPA), del gobierno de los EE.UU. acaba de cerrar un contrato con Blue Origin, la firma aeroespacial de Jeff Bezos, para avanzar con el desarrollo de una nave espacial con propulsión nuclear.

La iniciativa, que también cuenta con la participación de las firmas General Atomics y Lockheed Martin, trabajarán en el programa DRACO (Demonstration Rocket for Agile Cislunar Operations) con el objetivo de utilizar tecnología nuclear como principal sistema de energía para impulsar una nave fuera de la órbita terrestre.

Estas tres compañías comenzarán a desarrollar los diversos prototipos con propulsión nuclear con la mira puesta en 2025, cuando se realicen las primeras demostraciones de navegación con esta tecnología. La agencia de investigación y desarrollo del Pentágono señala que este sistema experimental cuenta con el potencial necesario para combinar la alta capacidad de potencia de los propulsores químicos junto a la eficiencia de los modelos eléctricos.

“Esta combinación le daría a la nave espacial una gran agilidad para realizar maniobras veloces entre la Tierra y la Luna”, dijo DARPA en un comunicado.

El plan contempla el desarrollo de un reactor termonuclear y el sistema de propulsión, a cargo de General Atomics. Una vez completada esta etapa, tanto Blue Origin como Lockheed Martin se encargarán de diseñar y desarrollar los prototipos de naves espaciales que utilizarán esta tecnología.

Historia

DARPA es la agencia que a principios de los ´80 creó Advanced Research Projects Agency Networt, ARPANET, la red de computadoras que dio origen a Internet.

Ahora, busca promover esta tecnología de propulsión para transformar el sector espacial. En la década del 60, la NASA evaluó el desarrollo de un cohete nuclear con el proyecto NERVA (Nuclear Engine for Rocket Vehicle Applications) para misiones de largo alcance como un posible viaje a Marte. Sin embargo, la iniciativa quedó sin financiación y fue cancelada en 1973 antes de realizar un vuelo de prueba.

¿La competencia con China hará revivir el impulso que John Kennedy imprimió al programa espacial en los ’60? Al menos, los billonarios Jeff Bezos y Eton Musk tienen el ego suficiente.

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