La historia del cohete Long March y la estación espacial china

«Durante más de dos décadas, la Estación Espacial Internacional (EEI) ha orbitado a 420 kilómetros por encima de la Tierra, dando la bienvenida a más de 200 astronautas de 19 países diferentes.

Pero su papel como el único lugar de presencia humana continua en el espacio, de investigación científica y de campo de pruebas para la futura exploración espacial tiene los días contados, lo que podría significar el fin de una era sin precedentes de cooperación internacional espacial.

China, cuyos astronautas llevan mucho tiempo excluidos de la EEI, lanzó con éxito el primer módulo de su planificada estación espacial el 29 de abril, desde el centro de lanzamiento de Wenchang, en la isla meridional de Hainan, según informó la Administración Espacial Nacional China.

El módulo central, hasta ahora la mayor nave espacial desarrollada por China, fue lanzado a la órbita baja terrestre por un cohete Long March-5B, el primer paso en los esfuerzos del país asiático para construir su propia estación en los siguientes dos años.

Relacionado con este tema, Rusia también dijo que abandonará el proyecto de la EEI en 2025 y que planea construir su propia estación espacial, que podría lanzarse en 2030, si el presidente de Rusia, Vladimir Putin, da el visto bueno.

La estación espacial china no se lanza completa en una sola vez, sino que se ensamblará a partir de varios módulos que se enviarán en distintos momentos. Los medios de comunicación estatales chinos informan que la estación espacial del país estará plenamente operativa a finales de 2022.

El módulo central tiene una longitud total de 16,6 metros, un diámetro máximo de 4,2 metros y un espacio habitable de 50 metros cúbicos, según la Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China (CASC).

Se espera que funcione durante 10 años, que podrían ampliarse a 15. En los próximos dos años, se tienen previstos once lanzamientos, incluidos cuatro misiones con tripulación y cuatro de carga.

La primera misión tripulada se lanzará en junio de este año, enviando a tres astronautas a la órbita durante aproximadamente tres meses, en los que se probará el sistema de soporte vital y el mantenimiento.

Diferencias con la Estación Espacial Internacional

No tan grande como la EEI —una quinta parte de su tamaño, será similar a la estación espacial rusa Mir, que funcionó de 1986 a 2001—, pero la intención es que pueda ser ocupada permanentemente por astronautas en estancias de larga duración.

«No pretendemos competir con la EEI en términos de escala», dijo Gu Yidong, científico jefe del Programa Espacial Tripulado de China, que fue citado por Scientific American.

China lanzó su primer vuelo espacial tripulado en 2003, más de 40 años después que la NASA. Pero, a medida que la nación se ha ido enriqueciendo y haciendo más poderosa en las últimas décadas, su programa espacial se aceleró.

Proyectos para la estación espacial china

La estación espacial china —el módulo central se conoce como Tianhe, que significa armonía de los cielos— destinará espacio y recursos a una serie de experimentos internacionales en microgravedad.

Hasta ahora, ya se aceptaron seis proyectos, entre ellos uno sobre el impacto de los vuelos espaciales en tumores cancerígenos, el cual realizarán investigadores de Noruega, Países Bajos, Bélgica y Francia.

La relación entre China y EE.UU. en el espacio

«A China le interesa demostrar al mundo, y a su propio pueblo, que es un actor de primer orden en el ámbito de los vuelos espaciales tripulados y la ciencia de vanguardia», dijo David Burbach, profesor de Asuntos de Seguridad Nacional en el US Naval War College. (Burbach aclaró que hablaba a título personal, no en nombre de la Marina estadounidense).

«La cooperación internacional también ayuda a la comunidad científica de China a aprender de sus pares de otras naciones. Desde el punto de vista diplomático, la cooperación científica ayuda a presentar a China como una potencia mundial normal y cooperativa; y, en el caso de la cooperación con los aliados de EE.UU. en Europa y en otros lugares, es probable que Beijing aprecie abrir una brecha entre esos aliados y Estados Unidos».

Ha habido muy poca cooperación entre EE.UU. y China en el espacio. En 2011, el Congreso estadounidense aprobó una ley para prohibir a la NASA cualquier contacto bilateral con individuos del programa espacial chino por temores de seguridad nacional.»

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En AgendAR consideramos útil actualizar esta nota de la CNN, dado que muchos medios entretuvieron con historietas sobre la caída del cohete chino Long March.

Vale la pena aclarar que sólo las primeras etapas de los cohetes caen, usualmente en el mar. Cuando algún cohete ha llevado a un satélite, o el módulo central de una estación, en este caso, hasta su órbita destinada o cerca de ella, no «cae», sino que también permanece en órbita, hasta que la resistencia de la atmósfera residual que todavía se manifiesta a esa distancia, va disminuyendo su velocidad.

Así, los cohetes y los tanques de combustibles usados en la etapa final de los lanzamientos, siguen dando vueltas en torno a la Tierra, mientras la atmósfera disminuye su velocidad y, cada vez más densa, los calienta.

Por eso, es prácticamente imposible determinar, casi hasta último momento. en donde finalizará su trayectoria. También, es usual que el calor los destruya, antes que toquen tierra, u océano. Como sucedió en este caso.

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