La curva de fallecimientos en Chile, y qué nos enseña

Chile superó ayer los 11 millones de vacunados contra el COVID-19. Según estimaciones oficiales, 55,4% de la población ha recibido la segunda dosis de la vacuna. Sin embargo, la cifra de las muertes diarias provocadas por la pandemia no para de subir desde comienzos de año, y la ocupación de las unidades de cuidados intensivos ha alcanzado un nivel crítico. ¿Qué está pasando?

Mucha gente pensó que la crisis del coronavirus estaba tocando a su fin en Chile: a mediados de enero, la curva de incidencia, que había aumentado abruptamente después de Navidad, se volvió horizontal y cayó hasta finales de febrero. Chile era entonces el «campeón de vacunación de América Latina». Luego aumentó la incidencia de siete días y se duplicó de 130 a 260 en cuestión de un mes.

Muchos casos severos a pesar de las vacunas

También aumentó el número de casos graves por COVID-19, y las unidades de cuidados intensivos estuvieron en una situación crítica en la segunda quincena de marzo. A fines de marzo, el número de muertes volvió a aumentar, y el Gobierno endureció las medidas de confinamiento a partir del 1 de abril. La semana siguiente decidió que la elección de la Asamblea Constituyente se pospondría cinco semanas.

Sobre todo, la gran cantidad de casos severos por COVID-19 golpeó a Chile de manera inesperada, porque la estrategia de vacunación del Gobierno era considerada una de las más consistentes y efectivas.

El número de personas que murieron por COVID-19 también ha aumentado. Creció de alrededor de 3 por millón de habitantes en un promedio de 7 días a mediados de enero, a 5,9 en abril. No obstante, el país se encuentra en una mejor posición que su vecino Perú, donde el índice de fallecidos se corresponde con el promedio sudamericano, de diez.

Muchas voces critican al Gobierno. Una de ellos es Simone Reperger, de la Fundación Friedrich Ebert en Santiago de Chile. «Desde el inicio de la estrategia de vacunación, todo en Chile se ha concentrado en la vacunación», dijo a la emisora Deutschlandfunk. «Se descuidan otras medidas importantes como los tests, el rastreo de contactos y la prevención».

La actitud del Gobierno también llevó a la gente en Chile a ser más descuidada: «Debido al ranking como ‘campeón de vacunación’ y la actitud del Gobierno, los chilenos no se protegieron tanto como antes en los últimos meses de verano, en las vacaciones en enero y febrero. Hubo menos uso de barbijos, más fiestas en la playa, en bares, y centros comerciales llenos”.

Mujer recibiendo vacuna en Chile
A pesar de la vacunación de un cuarto de la población en Chile, los fallecimientos y casos de COVID-19 han aumentado con rapidez

Se espera que el confinamiento volverá a reducir la incidencia

Desde mediados de abril, las fronteras y las tiendas volvieron a estar en gran parte cerradas. Además se han impuesto estrictos toques de queda.

Está permitido hacer algo de ejercicio al aire libre entre las seis y las nueve de la mañana, y en las zonas con el nivel de alerta más alto las personas solo pueden salir de sus hogares dos veces por semana para hacer diligencias esenciales.

En el nivel dos, esto solo se aplica los fines de semana. En el nivel tres, se puede acudir a restaurantes bien ventilados, hacer deporte en grupos limitados y visitar a amigos. En el nivel cuatro, se permiten grupos más grandes. Según los datos -no actualizados- de Deutsche Welle, 244 de los 345 municipios chilenos se encuentran en el nivel uno y 56, en el nivel dos.

¿Es responsable de los altos contagios en el país, además de la rápida relajación de medidas de confinamiento, la vacuna Sinovac, se pregunta DW? Según admitió un funcionario, Sinovac solo protegería en un 50% contra el contagio. Y esta es precisamente la vacuna que han recibido el 90 por ciento de la población de Chile.

Comentario de AgendAR:

En estos últimos días, estamos observando en nuestro país -con una dinámica y en una escala muy distintas- un fenómeno que puede ayudar a entender lo que sucede tras la cordillera. El número de contagios registrados, si bien es muy alto, ha disminuido en los últimos días. Pero las muertes diarias causadas por el covid crecen.

Echa luz sobre esto un dato que señalan todos los que trabajan en los hospitales: el promedio de edad de los internados bajó. Un porcentaje alto de los adultos mayores ya está vacunado. Pero las nuevas variantes del coronavirus que circulan son más contagiosas y más letales para los más jóvenes, que -en promedio- han tomado menos precauciones.

Uso de barbijos, evitar reuniones en lugares cerrados, ventilar los ambientes… siguen siendo precauciones necesarias, vacunados o no. A largo plazo, es cierto, la vacunación masiva de la gran mayoría de los habitantes del planeta derrotará esta pandemia, como sucedió con la viruela, la polio,… Para eso necesitaremos muchas y variadas vacunas. Es el tema de la nota Destacada de hoy.