Diferencias entre Medio Ambiente y Energía frenan permisos para explorar petróleo frente a Mar del Plata

La audiencia pública para debatir la búsqueda de petróleo «off shore» frente a las costas de Mar del Plata hizo evidentes las diferencias que existen entre las áreas de Energía y Producción con Ambiente, dentro del gobierno nacional.

Este lunes, al finalizar la audiencia pública n° 1/2021 convocada por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible para la evaluación de impacto ambiental de un proyecto de prospección sísmica para la exploración de hidrocarburos «offshore» frente a Mar del Plata, el ministerio anunció que no aprobará nuevos permisos para buscar petróleo sin tener un plan oficial que explique cuáles son los objetivos de descarbonización de la Argentina.

La posición de rechazo frente a la iniciativa en la audiencia pública fue contundente: 309 participantes se manifestaron en contra, mientras que 12 oradores, hablaron a favor. Pero lo más notorio fueron las declaraciones terminantes de la repartición oficial autora de la convocatoria.

“Es importante considerar y comprender que, incluso en cumplimiento de los planes más ambiciosos de transición energética, será necesario contar con aprovisionamiento hidrocarburífero por varios años más, de modo que resulta necesario y urgente establecer los lineamientos para el sector conforme a la nueva realidad ambiental», manifestó Rodrigo Rodríguez Tornquist, secretario de Cambio Climático de la Nación.

El funcionario continuó señalando «Las exposiciones realizadas durante esta audiencia visibilizan la necesidad de impulsar una discusión sobre la política energética en la cual se inscribe el proyecto bajo análisis. Necesitamos definir claramente de dónde extraeremos los recursos energéticos, cómo lo haremos y por cuánto tiempo. Es necesario y urgente darnos un diálogo honesto y realista sobre cómo llevaremos adelante esta transición”.

La audiencia pública se celebró ante el proyecto presentado por la empresa noruega Equinor para operar frente a las costas de Mar del Plata en el marco del concurso para la exploración de nuevas áreas marinas en busca de gas natural y petróleo abierto por la Subsecretaría de Hidrocarburos de la Nación.

Se trata de tres áreas en las que también están interesadas Shell, British Petroleum, Total, Wintershall, todas en asociación con YPF. Las áreas donde se realizarán las exploraciones sísmicas son CAN 100, CAN 108 y CAN 114. El bloque CAN 100 comprende un área de 15.000 km2 y es el bloque más grande de la Cuenca Norte del Mar Argentino. Este se encuentra a la altura de Mar del Plata.

Entre 2017 y 2019 se entregaron permisos para efectuar esta actividad en más de 1.000.000 de km2 de mar hasta el año 2025 ya que los proyectos están incluidos en el Plan Gas.

En el Ministerio de Ambiente confirmaron que no se entregarán nuevos permisos de exploración en el mar argentino hasta que no se presente ese plan que se reclama, aparentemente a Darío Martínez, secretario de Energía de la Nación.

Rodríguez Tornquist, afirma Infobae, llegó de la mano de Gustavo Béliz, secretario de Asuntos Estratégicos de la Presidencia que impulsa la agenda de lucha contra el cambio climático con el apoyo del papa Francisco. Son también ellos -sigue diciendo ese medio- quienes junto al ministro de Economía, Martín Guzmán, llevan adelante las negociaciones internacionales respecto de la posibilidad de cambiar deuda por cuidado ambiental.

Las ONGs ambientalistas respaldan firmemente esa posición: “Es inaudito autorizar cualquier Evaluación de Impacto Ambiental de este tipo y hay que revisar todas las autorizaciones anteriores donde hubo un proceso fantasma. Hace unas semanas el gobierno nacional se comprometió ante el país y el mundo a tener un 30% de energías renovables de acá a nueve años y, al mismo tiempo, desde Energía avisaron que compensarán a las petroleras por la pandemia y les otorgarán libre disponibilidad de divisas. Evidentemente, a miles no nos queda claro: ¿cuál es el plan real para descarbonizar la economía?”, cuestionó Máximo Mazzocco, fundador de Eco House Global y miembro de la Alianza por el Clima.

Lo que debe ser motivo de reflexión para el Ejecutivo son las diferencias sobre sostenibilidad y desarrollo en su seno. No sólo sobre hidrocarburos. La semana pasada, como publicamos en AgendAR, ante la prohibición de la instalación de salmoneras en el Canal de Beagle, una decisión tomada por la Legislatura de Tierra del Fuego, fue celebrada por el ministro de Ambiente, Juan Cabandié, y criticada por el ministro de Producción, Matías Kulfas.

Las diferencias no terminan ahí: Cabandié ya se había pronunciado respecto de las malas prácticas en las explotaciones de fracking en Vaca Muerta ante el el desmanejo de los residuos y tuvo también enfrentamientos políticos por los devastadores incendios que ocurrieron el año pasado, especialmente en la zona del Delta del Paraná.

Aunque no estuvo presente en la audiencia pública para habilitar la exploración sísmica en el mar argentino, lo último que dijo Cabandié en sus redes fue: “El único camino para el desarrollo es la sostenibilidad. La sostenibilidad significa pensar, desde el presente, en las próximas generaciones. También es necesario, que quienes ejercemos responsabilidades públicas en la toma de decisiones, tengamos una mirada sostenible sobre los métodos de producción.”