INVAP quiere marcar sus 45 años sumando un nuevo ícono para la identidad de Bariloche

Una obra escultórica de más de seis metros de altura podría convertirse en un nuevo símbolo de esta ciudad, como el Centro Cívico, la Catedral y el Hotel Llao Llao.

INVAP, la sociedad ríonegrina dedicada a los proyectos tecnológicos, cumple 45 años y lo festeja con un concurso nacional que le otorgará al destino un ícono de grandes dimensiones que podrá disfrutarse en el ingreso a la localidad, que será visible incluso desde la ruta 40.

En homenaje “al grupo de personas que, liderado por el Conrado Varotto, crearon Invap en el seno del Centro Atómico Bariloche, al abrigo de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA)”, la convocatoria apela a proyectos de obras escultóricas que consigan reflejar ese espíritu original, así como los valores que los fundadores le imprimieron a la empresa argentina, referente en áreas como energía nuclear, tecnología espacial, defensa, seguridad y ambiente, y sistemas médicos.

Podrán participar artistas visuales de todo el país, de modo individual o colectivo. Para inscribirse, hay que ser mayor de 18, tener nacionalidad argentina o ser extranjero residente en el país (con un mínimo de 3 años de residencia).

El premio del concurso será de siete millones de pesos, que contempla “los materiales, honorarios y todas las demás situaciones implicadas en el desarrollo del proyecto”. A su vez, la obra ganadora será emplazada en el predio de la sede central de Invap, ubicada a unos 6,5 km del Centro Cívico.

“Se aspira a que la escultura sea visible desde la mayor distancia posible, incluso desde la ruta de acceso, por lo que se sugiere una altura no menor a seis metros. El proyecto deberá tener en cuenta el lugar donde se instalará la escultura y el paisaje circundante. La ubicación seleccionada para la obra se encuentra dentro del parque de la sede central de la empresa, en un punto cercano al ingreso principal del predio, con la cordillera como telón de fondo, que constituye un imponente marco para la futura escultura”, detallaron desde Invap.

Se recibirán propuestas hasta el 17 de diciembre próximo, mientras que los resultados se darán a conocer en febrero. A su vez, se prevé que la escultura ganadora se realice entre marzo y mediados de agosto de 2022, para ser luego transportada y emplazada a finales de agosto. Finalmente, se espera que se inaugure en septiembre del año que viene.

El jurado está compuesto por el escultor Jorge Gamarra; la escultora y arquitecta, Mimo Eidman; la licenciada en Artes, María José Herrera; la ingeniera nuclear y presidenta de la Fundación Invap, Verónica Garea y el licenciado en Comunicación Social, Marcos Radicella. Los cinco se reunirán a principios de 2022 para, en primera instancia, preseleccionar los proyectos más destacados. Y en una segunda fase, el jurado decidirá cuál es el ganador. Además, se podrá otorgar dos menciones honoríficas.

“Una obra como esta es expresión del cruce entre el arte y la tecnología, y pone en relieve dos aspectos por los que Bariloche se destaca: su rol en el ecosistema científico-tecnológico y el hecho de que es hogar de una comunidad cultural talentosa. El arte y la tecnología se entrecruzan en las personas que viven entre esos dos mundos: hay en Invap mucha gente con vocación y talento artístico, pero no siempre esos dos universos paralelos se cruzan de manera explícita. Por otro lado, la interacción de esta obra con el paisaje y con el entorno de la sede de Invap es otro elemento que, sin duda, va a ser importante”, afirmó a LA NACIÓN Garea, que tiene más de 20 años de trayectoria en el organismo. La ingeniera nuclear también formó parte de la organización de Horizontes Humanos en Observación (H2O), el primer encuentro internacional de arte y ciencia, realizado en 2019 en la Argentina.

Además de la calidad artística, el potencial innovador y la originalidad del diseño, las propuestas se evaluarán en relación con el impacto visual y la armonía con el entorno cordillerano. “Se aspira a incorporar una obra de importante presencia, que se destaque y sea visible desde la mayor distancia posible, agregando valor al paisaje del lugar”, indicaron desde Invap.

Otro de los criterios principales será el componente tecnológico que los artistas le inscriban a la obra. También se dará especial importancia a la “solidez estructural y conceptual acorde al sitio de emplazamiento” y a las inclemencias climáticas y ambientales: la obra quedará a la intemperie de forma permanente.