La producción de shale gas es un nuevo record en agosto: 43,9 millones de metros cúbicos diarios

Tecpetrol, brazo petrolero del Grupo Techint, volvió a encabezar la producción con 15,6 MMm3/d, un 19,1% más que un año antes. Pero el mayor crecimiento lo registró YPF: en sus tres principales bloques productores sumó 10,9 MMm3/d, un 159,5% más que en agosto de 2020.

La producción de shale gas alcanzó en agosto un nuevo record: con 43,9 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/d), un 36,3% más que en el mismo mes de 2020, según informó la consultora Economía y Energía. Tecpetrol, brazo petrolero del Grupo Techint, fue el mayor productor con 15,6 MMm3/d, un 19,1% más que un año antes.

Sin embargo, el mayor crecimiento lo registró YPF que en sus tres principales bloques productores sumó 10,9 MMm3/d, un 159,5% más que en agosto de 2020.

La fuerte recuperación de YPF en términos absolutos y porcentuales se debe a la baja base de comparación, ya que la producción de la compañía controlada por el Estado Nacional se había desmoronado en 2020.

Luego de la puesta en marcha del Plan Gas.Ar, YPF reactivó de manera decidida su producción. En Rincón de Mangrullo pasó en un año de 1,6 a 4,7 MMm3/d, un 193,7% más. En El Orejano trepó de 1,8 a 3,8 MMm3/d, un 111,1% y en Aguada de la Arena elevó su producción de 0,8 a 2,4 MMm3/d, un 200%.

En el tercer lugar del ranking empresario aparece Pluspetrol que en La Calera mejoró en un año de 2,7 a 4,1 MMm3/d, un 51,8%.

Luego aparece Total que en Aguada Pichana Este produjo 3,6 MMm3/d, aunque su producción cayó 23,4% respecto a los 4,7 MMm3/d que aportó en agosto de 2020.

Entre los bloques más significativos, por último figura PAE en Aguada Pichana Oeste que pasó de 1,7 a 2,8 MMm3/d en un año, lo que representa una mejora de 64,7% en su producción.

El mensaje de hoy de Carlos Lamiral en Ámbito puede ser acusado de triunfalista, en un enfoque muy de sector: Por el Plan Gas, Argentina quedaría al margen de crisis energética que azota a Europa. Pero no se puede negar que tiene una base de verdad.

El aumento del precio del gas natural en el mundo tiene en jaque, en especial, a los gobiernos europeos, que tratan de mitigar los efectos de una escalada de precios históricos de la electricidad. Europa se prepara para el invierno del Hemisferio Norte con sus reservas de gas en un 60% de las acostumbradas. En Gran Bretaña se habla de usar el ejército para asegurar un abastecimiento interno equitativo de combustible.

No es la situación argentina, por suerte (y porque los costos del transporte de gas a ultramar son mucho más altos que los del transporte del petróleo. Si fuera fácilmente exportable, tendríamos el mismo problema que con la carne. Aunque, como pasa con la carne vacuna, las divisas nos vendrían muy bien…).

De cualquier modo, los combustibles son el insumo clave de la industria y del agro. El Plan Gas.Ar se ha mostrado exitoso en lograr aumentos en la extracción de gas, pero el Estado debe evaluar el costo de los privilegios y subsidios que se otorgan a las empresas extractoras, que forman parte del precio real del combustible que pagamos todos.

Esa es la discusión que se abre ahora en el Congreso de la Nación, en el debate del proyecto de Ley de Hidrocarburos.