La industria del vino tiene dificultad para conseguir las botellas de vidrio que necesita

Los famosos viñedos argentinos están teniendo dificultades para encontrar botellas de vino en medio de una escasez mundial de vidrio, en el ejemplo más reciente de como los retrasos en la cadena de suministro afectan la producción local.

La escasez se ve agravada por un incendio en una fábrica perteneciente a uno de los pocos productores de vidrio en Argentina. Los enólogos ahora dicen que los empleos y las ganancias están en riesgo si no embotellan sus productos a tiempo, mientras que los políticos locales advierten que los precios subirán para los consumidores.

“Nunca habíamos vivido una escasez como esta”, dijo Mariana Onofri, a cuya compañía de vinos homónima le faltan unas seis mil botellas de las 30 mil que necesita cada año para sus vinos orgánicos. “Como mínimo, mis operaciones se ven afectadas por al menos seis meses más, porque no podré terminar de embotellar”.

La escasez de vidrio y sus materias primas se producen en momentos en que los enólogos luchan por mantenerse al día con el aumento del consumo de alcohol impulsado por la pandemia. Más de medio millón de puestos de trabajo en la Argentina están vinculados directa o indirectamente a la industria del vino, según Bodegas de Argentina, la principal cámara vitivinícola del país.

Las exportaciones de vino de la Argentina también se han diricultado como resultado de la escasez de vidrio y cada vez más productos son enviados en contenedores para ser embotellados en el exterior.