Una empresa australiana anunció que invertirá U$S 6.000 millones en el negocio del hidrógeno en Argentina

La planta de “hidrógeno verde” de Haru Oni, en el Sur de Chile.

La empresa energética australiana Fortescue Future Industries (FFI) anunció que planea invertir cerca de 6.000 millones de dólares en la construcción de una planta para producir 20.000 toneladas por día (t/d) de amoníaco en base a hidrógeno verde en la provincia de Río Negro.

La unidad renovable de la minera australiana Fortescue Metals se encuentra en proceso de estudio de factibilidad del proyecto para lo que ha contratado ingenieros y consultoras locales y espera realizar el anuncio formal durante esta semana, afirma Diego Sanguinetti, secretario general de la Gobernación de la provincia patagónica.

Los australianos ya decidieron que el proyecto se desarrollará en la localidad Punta Colorada, en el sureste de la provincia, a 170 kilómetros de la ciudad de Puerto Madryn, en Chubut, señala una fuente que conoce de cerca los planes de la empresa.

La resolución se basó en cuatro aspectos principales. El primero es que se trata de una zona que cuenta con la capacidad de vientos suficiente para producir energía eólica, unas de las principales materias primas necesarias para la producción de hidrógeno verde.

La segunda es que tiene libre acceso al agua, que es la base fundamental de todo este proceso. Por otra parte, posee un puerto natural de aguas profundas (23 metros) que permite el ingreso de buques de gran porte, ya que los mayores que se fabrican en la actualidad tienen 16 metros de calado.

A pocos kilómetros al norte de donde planea instalarse la firma australiana, se levanta un muelle de la empresa China Metallurgical Group Corporation (MCC) que era utilizado para la exportación del hierro extraído en la mina de Sierra Grande, cuando estaba en actividad.

Finalmente, la cuarta razón que terció para que se decidieran por esa locación es que la provincia está negociando con el Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación la instalación de una zona franca en Punta Colorada, lo que les permitirá a las empresas que se instalen allí contar con la exención al pago de ciertos impuestos, explica Sanguinetti.

El proyecto
El plan Fortescue Future Industries cuenta con cuatro secciones diferentes y complementarias que le permitirán llevar adelante la producción de hidrógeno verde para exportarlo en forma de amoníaco.

La primera consiste en la construcción de tres parques eólicos con una capacidad de generación eléctrica total de 2.000 MW, que se ubicarán en forma radial en los alrededores de la planta, explica la misma fuente.
Para esto, FFI planea instalar en la zona 400 aerogeneradores de 5 MW cada uno, que le permitirán producir la mayor parte de los 2.300 MW de electricidad que necesitará para fabricar 20.000 t/d de amoníaco.

El desarrollo de esta etapa requerirá de una inversión aproximada de 2.600 millones de dólares, ya que actualmente el costo de construcción se ubica en los 2,30 millones de dólares por MW, según calculan dos fuentes del sector renovable que han levantados parques en la Argentina.

Para completar el suministro total de electricidad que requerirá la planta para producir ese volumen de amoníaco, la compañía planea comprar en el mercado a término (Mater) 300 MW de energías renovables.

El titular de la Secretaría de Energía, Darío Martínez, debe tomar una decisión para resolver la parálisis en la que se encuentran los contratos de energías renovables que fueron adjudicados en las distintas rondas de la licitación RenovAr y que nunca avanzaron en los últimos tres años.

Para poder utilizar esta electricidad y eventualmente inyectar parte de la que pueda producir, FFI deberá construir entre 100 y 200 kilómetros de líneas de alta tensión de 132 kV y de ultra alta tensión de 500 kV para poder conectarse al Sistema Interconectado Nacional (SIN). Para su desarrollo, requerirá de una inversión aproximada de 100 millones de dólares.

La segunda etapa del proyecto incluye levantar una planta solar de 500 MW en una locación que aún no ha sido definida en las provincias de Salta o Jujuy, para complementar la generación de los parques eólicos en los horarios en los que no sopla el viento en la Patagonia.

Su desarrollo requerirá de una inversión cercana a los 400 millones de dólares, ya que el costo para levantarlo se ubica en 800.000 dólares por MW, según calculan fuentes del sector.

A esto, había que sumarle unos 100 millones de dólares más que necesitará desembolsar la compañía australiana para la construcción de una línea de extra alta tensión de 345 o 500 kV para conectar el parque con el SIN.

La tercera etapa de su plan es la planta modular que se ubicará en la futura zona franca de Punta Colorada y que tendrá una capacidad máxima de producción de 20.000 t/d de amoníaco, que serán destinados a la exportación.

Dentro de la planta se realizarán tres procesos. En el primero, el electrolizador separará el oxígeno del hidrógeno de la molécula del agua para producir hidrógeno verde. Por otra parte, utilizará oxígeno para generará nitrógeno que se usará para mezclarlo al hidrógeno y, así, obtener el amoníaco que se venderá al exterior.

Para la producción del hidrógeno, necesitará utilizar 5.832 metros cúbicos por día de agua que tomará de las napas subterráneas, que podrían requerir un tratamiento previo si cuenta con algún factor de salinidad.

En la fábrica de la petrolera Capex, en Diadema, en la provincia de Chubut, la compañía local debe realizarse este tipo de proceso, dada su cercanía con el mar, antes de poder iniciar su elaboración. En la actualidad, las compañías están volcándose al amoníaco en lugar del hidrógeno ya que este último resulta difícil de transportar porque para almacenarlo se requiere de una compresión de 700 veces la presión atmosférica (709,28 bar) o enfriarlo a 253 grados bajo cero. Además, suelen producirse pérdidas en el camino por filtraciones y resulta altamente inflamable.

La construcción de la planta final podría requerir de una inversión total de 2.300 millones de dólares, ya que según estima la segunda fuente, el costo del electrolizador en el mercado es de un millón de dólares por MW.

La compañía australiana está desarrollando proyectos de gran magnitud en varios países y espera alcanzar una producción de 15 millones de toneladas por año para 2030, lo que equivaldría a la demanda mundial proyectada para ese momento.