Avanza el Polo Logístico Antártico en Ushuaia

El 18 de julio del año pasado publicamos El Polo Logístico Antártico en Ushuaia ya es una Directiva de Política de Defensa Nacional. Una vieja aspiración de militares preocupados por el Mar Argentino y con «corazón antártico» había sido anunciada por el Presidente de la Nación en el encuentro anual de camaradería de las Fuerzas Armadas “Se avanzará en la construcción del Polo Logístico Antártico en la ciudad de Ushuaia, aprovechando su estratégica ubicación geográfica para abastecer a las bases antárticas nacionales de forma rápida y eficiente”, dijo Alberto Fernández, junto al entonces ministro de Defensa, Agustín Rossi.

El actual ministro, Jorge Taiana, ha seguido impulsando el proyecto, y en estos días los periodistas Martín Dinatale y Natasha Niebieskikwiat han vuelto sobre el tema. Reproducimos la crónica de Dinatale y agregamos algunos comentarios de AgendAR. Pero, ante todo, nos alegramos que aún en las actuales dificultades económicas, siga avanzando. Dijimos otras veces que la Antártida puede y debe ser la frontera donde se despliegan y desarrollan las capacidades argentinas.

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«Se trata de uno de los proyectos militares más ambiciosos de los últimos años de la Argentina y contempla una visión geopolítica estratégica a futuro: el gobierno ya cerró los detalles y el financiamiento del polo logístico de abastecimiento a la Antártida que se instalará en Ushuaia desde el año que viene.

El ministro de Defensa, Jorge Taiana, acaba de crear la Unidad de Seguimiento de la Base de Ushuaia y pudimos acceder a los detalles que prevé esta iniciativa impulsada por el presidente Alberto Fernández.

«Será una estación de abastecimiento logístico desde Tierra del Fuego que junto con la base de Petrel en la Antártida se convertirá en un centro estratégico para ratificar la presencia de Argentina en el Atlántico Sur», expresó el ministro Taiana a un grupo de funcionarios del Ministerio de Defensa al exponer los detalles de este proyecto.

El Polo Logístico de Ushuaia tendrá un costo global de 14.000 millones de pesos y la novedad más relevante es que no se hará con financiamiento externo. Es decir, que el gobierno desterró de plano la idea de que China u otro Estado sustente las obras de esta base de abastecimiento para buques militares o privados que van a la Antártida.

En diciembre Taiana explicó a los funcionarios encargados del tema que «la Argentina no puede quedar atada a un Estado extranjero en el desarrollo de una base militar con proyecciones estratégicas a futuro porque pesará el cuestionamiento de unos y otros que no queremos».

El ministro de Defensa busca un equilibrio diplomático entre los planteos de Estados Unidos y los ofrecimientos de China o Rusia en el Atlántico Sur.

El ministro de Defensa también dialogó con el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, quien en un momento estaba entusiasmado con la recepción de fondos de China para la instalación del Polo Logístico en la base de la Armada en Ushuaia. Y en esa conversación Taiana planteó tajantemente que no habrá financiamiento de China ni de otro país en este proyecto clave para la defensa argentina.

Parte de estas partidas presupuestarias para la construcción del Polo Logístico saldrán del Fondo para la Defensa, (FONDEF) que fue creado por ley y que está compuesto por el 0,5% de los ingresos corrientes previstos en el Presupuesto Anual del Sector Público Nacional. Para el ejercicio 2021 fueron $ 34 mil millones.

Además, según explicaron allegados al ministro Taiana, en los años venideros este porcentaje escalonará a 0,65% de los ingresos corrientes previstos en el Presupuesto Anual del Sector Público Nacional para el año 2022, hasta alcanzar el 0,8% para el año 2023, manteniéndose este último porcentaje para los sucesivos ejercicios presupuestarios.

El Polo Logístico de Ushuaia estará emplazado en la actual base de la Armada y contará con un mulle de 150 metros para que buques militares o cruceros turísticos de privados puedan abastecerse allí antes de recalar en la Antártida.

Así la Argentina busca competir con la base de Punta Arenas de Chile y con los abastecimientos que tiene Gran Bretaña en Malvinas como puerta de entrada a la Antártida.

En los documentos de trabajo de la Unidad de Seguimiento de la base de Ushuaia está contemplado el inicio de las obras en marzo y la posibilidad de que a fines del año que viene ya empiecen a operar los buques que quieran abastecerse allí antes de ir a la Antártida.

Base antártica Petrel de la Armada Argentina

Se prevé que la mayor parte del personal será de la Armada y que habrá una pequeña dotación del Ejército en el Polo Logístico. La gobernación de Tierra del Fuego tendrá un apoyo externo pero no forma parte de este centro de operaciones del Ministerio de Defensa.

En los planes de Taiana, el Polo Logístico de Ushuaia se complementará con la reconstrucción de la base militar de Petrel emplazada en la Antártida para que haya una suerte de conexión entre el continente y el Polo Sur

Observaciones de AgendAR:

Ante todo, corresponde señalar que el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, desmintió en forma terminante las expresiones que se le atribuyen en la nota de Dinatale. El gobernador afirmó:

«Un Polo Logístico Antártico, es una garantía de integración e integridad provincial, entre Antártida y el resto de Tierra del Fuego, ampliando además nuestra matriz productiva con la creación de empleo sostenible y lo que es más importante desarticulando el continuo avance colonial británico en nuestras Islas del Atlántico Sur».

«Los fueguinos y fueguinas sabemos perfectamente del valor geopolítico del territorio que habitamos, no necesitamos lecciones al respecto, y mucho menos de operaciones que pongan en nuestra boca palabras que jamás fueron pronunciadas y que tampoco se identifican con nuestra mirada estratégica».

«Es real que distintos países, representando todo el abanico ideológico posible, se han mostrado interesados en participar en el desarrollo y administración del mismo, pero una vez más, es absolutamente falso, la defensa del supuesto interés que se me pretende atribuir para apalancar la participación de un Estado extranjero en el proyecto, como así también y con una gravedad superior, inventando una diálogo específico sobre el tema con el Sr. Ministro de Defensa, cosa que jamás sucedió».

Ahora, en lo que hace al interés de algunos países en participar en el proyecto, y la preocupación de otros para que no lo hagan, ya lo habíamos indicado en nuestra nota de julio 2021:

«Pocas horas después que el presidente Fernández hiciera el anuncio, el diario La Nación daba la noticia y agregaba un párrafo:

«Prevenciones en Estados Unidos
Los resquemores de EE.UU. –reflejados en gestos y señales- se fundamentan en las dudas que genera el posible financiamiento de la construcción de la base y las manos que tendrán a su cargo, finalmente, el manejo operativo. Inicialmente, Rusia había mostrado interés en participar del proyecto.

Al visitar la Argentina en abril pasado, el jefe del Comando Sur de Estados Unidos, almirante Greg Faller, pidió viajar a Ushuaia para conocer in situ el probable destino de la base logística y dejó trascender su preocupación por la posible intervención de China en el proyecto

Frente a esta preocupación geopolítica del Comando Sur, tenemos que señalar algo que está en las primeras materias de Economía: el dinero es fungible. Un billete de 100 dólares, por ejemplo, es exactamente igual a cualquier otro, venga de donde venga.

Avanzando, por caminos que se unen, hacia el Sur

Es válido proceder con prudencia geopolítica, para no complicar a nuestro país en la nueva Guerra Fría. Por eso, evitar la financiación extranjera de un proyecto encabezado por el Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas es atinado.

Pero no debemos pensar en todo este desarrollo como algo que debe financiar exclusivamente el Estado. Vale seguir en esto el ejemplo de Chile, que también apuesta a una mayor presencia naval, con el respaldo de una base logística en Punta Arenas.

El país trasandino financia sus planes antárticos con el turismo, el cobro de los servicios de logística que realizan sus Fuerzas Armadas, y así consigue recursos para la reinversión en infraestructura.

Tierra del Fuego es un sitio donde la infraestructura turística, la militar y la científica se potencian entre sí. Todo lo que se invierte en uno de esos rubros hace crecer a los otros dos.

VIAEl Cronista - Martín Dinatale