El astillero Tandanor reequipará la corbeta ARA Parker para especializarla en patrullaje «anti-pesca» ilegal

Tandanor recibió la corbeta Meko 140 ARA Parker para realizarle un mantenimiento mayor como parte de lo que será un cambio de su misión principal. En los últimos años la Armada está concentrando sus medios en el patrullaje marítimo, especialmente en la milla 200, para evitar la pesca ilegal.

La ilegalidad en materia pesquera genera grandes pérdidas económicas entre US$ 2000 y 5000 millones por año. Según el ex subsecretario de pesca, César Llerena, sumando valor agregado potencial perdido a la materia prima robada o no declarada, son al menos U$ 14.000 millones.

Para este cambio de misión, la ARA Parker debería eliminar sus lanzadores de misiles antibuque e instalar una grúa y dos botes semirrígidos para interceptar y abordar embarcaciones en falta.

El espacio de almacenamiento de los misiles también sería convertido en alojamiento para tripulación. El cambio de misión, al que se sumarían otras corbetas, es equivalente a dejar de cumplir tareas de guerra para cumplir tareas de policía en el agua, algo considerado más urgente en el Mar Argentino.

Los trabajos también incluyen la modernización de los sistemas electrónicos y el recambio de todos los sistemas de este buque, que tocó el agua por primera vez en 1984 y fue entregado a la Armada en 1990.

Fue construido por el Astillero Río Santiago en Ensenada y es un diseño del astillero alemán Blöhm und Voss. En su momento, las seis corbetas Meko 140 compradas en los ’70 para construcción local bajo licencia fueron lo más moderno de la Flota de Mar: su arquitectura modular permite actualizar cada parte o sistema del buque en forma independiente del resto. Sin embargo, esa capacidad no fue aprovechada en los 30 años que estuvo en servicio y como nave de guerra, se puede decir que la Parker ha quedado totalmente desactualizada frente a barcos de igual porte.

Actualmente está fuera de servicio porque sus motores principales no funcionan. El ingeniero Miguel Ángel Tudino, presidente de Tandanor, habló sobre los detalles del proyecto y el estado actual de trabajos en el astillero.

-La corbeta ARA Parker ya se encuentra en el astillero. ¿Qué trabajos le van a realizar?

-No solo la Parker, sino también la corbeta Meko 140 ARA Rosales también va a ingresar a Tandanor. Por supuesto, la intervención en la Parker va a ser más importante. La de la Rosales es un poco menor pero la intervención va a ser sobre las dos. En la Parker vamos a comenzar un proyecto integral con la calderería de la embarcación y el casco. Luego, en una segunda etapa, empezaremos con la parte de recorrido de generadores, motores principales y línea de eje. También vamos a revisar todo el equipamiento.

-¿Hay planes de cambiar los motores, que tenían problemas de funcionamiento?

-Eso va a surgir del estudio a fondo que realicemos con el buque ya en seco. Justamente, vamos a retirarlo del agua en estos días. Estamos esperando tener calado para poder ingresarlo. Ahí vamos a hacer una revisión completa y veremos si corresponde y es oportuno realizarlo por la vida útil que pensamos que vaya a tener de aquí en adelante, que va a ser importante. Es un buque de mucha importancia para la Armada y lo vamos a sugerir si fuera necesario.

-¿Los cambios tienen que ver con que se va a cambiar la misión del buque, que será de patrulla antes que de corbeta de guerra?

-Al parecer, la nueva visión del patrullaje está enfocada hacía esa dirección, así lo manifestaron con la decisión tomada oportunamente de comprar cuatro buques a Francia que han comenzado a llegar. El Gobierno está haciendo frente a esos pagos a través del FONDEF, porque si bien se encargaron en el Gobierno anterior los desembolsos los está realizando íntegramente este Gobierno para que lleguen desde el astillero francés Naval Group.

-¿Se le sacaría armamento a la corbeta para darle otros usos a esos espacios?

-Nosotros no trabajamos sobre la cuestión del armamento todavía. Estamos con una idea de comenzar a construir buques de guerra y para eso nos estamos integrando con Perú para poder trabajar sobre algunos aspectos. Sí puede ser un desarrollo interesante a futuro para que seamos astillero de la Armada Argentina y tengamos un potencial de servicios que permita enfocar y encarar estos proyectos desde aquí.

-¿Cuánto tiempo de trabajo piensan que va a demandar la Parker para que esté operativa otra vez?

-Nosotros tenemos previsto, por lo menos, dos años de trabajo. En mayo o junio tendremos el proyecto integral terminado, y ahí vamos a poder informar mucho más claramente y con más precisión todos los trabajos que acordemos realizar con la Armada. Hoy el ARA Canal de Beagle está saliendo del astillero con sus grúas operativas. Hace más de 12 años que no tenía su capacidad de carga completa y va a salir trabajando con 38 toneladas totalmente recuperadas. El buque ha sido modernizado y hoy es una herramienta fundamental para la campaña antártica y para mantener la comunicación con Ushuaia.

-¿Habrá contratistas externos en el proyecto Parker?

-Sí, la idea es armar una cadena de proveedores, una integración con proveedores locales. Está la idea de desarrollar proveedores que tiene el Ministerio de Producción y nosotros estamos enfocados en eso. Por ejemplo, estamos trabajando con tres proveedores en la lancha de instrucción que está construyendo el astillero Río Santiago. Nosotros aportamos un proveedor que está trabajando en la parte electrónica de comandos, Redimec, de Tandil, que nació en la Armada en la base naval Puerto Belgrano y se especializó en cuestiones de aeronáutica y naval.

También hay una empresa que se llama ST Group que está trabajando en la electrónica de la grúa que estamos reparando. Después hay una empresa de la parte hidráulica, Acron. Hay varias más que tienen mucha capacidad técnica y los queremos involucrar en el proyecto del buque polar que estamos comenzado en estos días.

-¿Qué tan importante es el FONDEF para Tandanor?

-Creo que el FONDEF es importante para las Fuerzas Armadas, para las tres, y para el Ministerio de Defensa, porque puede generar políticas de planificación, que es algo que nunca se había podido tener. Para Tandanor, FADEA y Fabricaciones Militares es una oportunidad de tener un presupuesto previsto para proyectar con una planificación plurianual. Uno así puede pensar en nuevos proyectos, como desarrollar una serie de remolcadores que la Armada no tenía… y está pagando una fortuna por alquilar remolcadores todo el tiempo. El FONDEF nos permitió planificar en tres o cuatro años la construcción de 12 remolcadores, y eso antes no lo podíamos hacer.

-Se anunció el financiamiento para el buque polar. ¿Qué significa eso para Tandanor?

-Tandanor se recibió de astillero poniendo nuevamente en funcionamiento al ARA Irizar. Algunos se preguntan si Tandanor puede hacer un buque polar y yo simplemente respondería con la historia. La historia dice que llegó un buque destruido y Tandanor lo puso nuevamente a navegar. De esa forma sentimos que tenemos todo el potencial para poder encarar un proyecto de este tipo. Estamos cerrando con (el astillero finlandés) Aker el proyecto ejecutivo, de la ingeniería básica y ahora salió el anuncio de los fondos para realizar esto. Lo más interesante es que el proyecto no va a ser sólo la consultoría de Aker, sino que se lo va a hacer con un grupo de profesionales argentinos en las partes eléctrica y electrónica, y también habrá cinco universidades que se van a sumar al equipo técnico: el ITBA, la UBA, la UTN, la UNQ y la UNDEF.

-¿Qué otros proyectos están encarando en el astillero?

-Volvimos a recuperar la capacidad de trabajar en aluminio por una emergencia que tiene el Ministerio de Ambiente y estamos construyendo lanchas para el patrullaje de incendios en las islas. Licitaron tres veces y se les cayó la licitación así que aceptamos el desafío de proveer cinco lanchas para eso. Son unas lanchas tipo Tracker de siete metros de eslora, con motor fuera de borda, bastante simples pero muy prácticas que van a permitir un patrullaje fluvial de las islas. No tienen ningún equipamiento de lucha contra incendios porque son lanchas chicas pero sí van a poder dar un alerta rápido y después se acercarán con los elementos que deban utilizarse. Hoy está viniendo la gente de Ambiente para recorrer los trabajos. También, de urgencia, le estamos construyendo al ARA Irizar y el ARA Canal de Beagle un pontón de aluminio que va a permitir ponerle un contenedor arriba y llevarlo a las bases, algo que resulta complicado en la Antártida. Es un pontón autopropulsado con dos motores fuera de borda y nos animamos a construirlo en aluminio… ahora hay que llegar (a la campaña de abastecimiento antártico de verano) y nos quedan pocos días, pero vamos a trabajar sábados y domingos si es necesario. Es bastante simple la ingeniería y un gran proyecto de un ingeniero de la empresa. Ayer dimos vuelta el casco (en estas embarcaciones se las empieza a construir boca abajo y una vez terminadas se dan vuelta). Así que hoy empezamos a trabajar muy fuerte en esto. (Por Matías Alonso / Agencia TSS).

Nota de AgendAR: La decisión de sacar a algunas Meko 140 de su rol inicial de combate para volverlas patrulleras tiene una doble lógica.

Las corbetas misilísticas son naves rápidas que han tomado el rol de las viejas lanchas torpederas: atacar y fugarse. El torpedo dio paso al misil guiado, el Exocet MM40 en el caso de marras. Por otra parte, tienen un rol extra anti-submarino, dado por el hangar para un helicóptero liviano en la popa.

Pero hoy la capacidad de una Meko 140 argentina sin actualizaciones para un enfrentamiento entre estados mide en números negativos, dada su obsolescencia en misiles, electrónica y sensores. Con una remotorización, estas naves que en su mejor momento superaban los 30 nudos pueden ganarle una carrera hasta la milla 201 a cualquier pesquero pirata, naves que raramente llegan a 18 nudos cuando nuevas.

Y como la Parker perderá los misiles pero probablemente mantendrá algunas de sus armas de tubo, es difícil que los capitanes pesqueros quieran abrirse paso hasta la 201 con la maniobra de fuga que practican habitualmente contra los guardacostas de la Prefectura Naval Argentina (PNA): la embestida. Un cañón de 76 mm. y al menos uno más de 40 mm. imponen más respeto que unos fusiles FAL y una ametralladora .50.

Pero como dijimos, en esta conversión hay una doble lógica. Y sale de que las patrulleras compradas a Francia en 2017 son barcos lentos (21 nudos a toda máquina) y sub-artillados (un cañón de 30 mm) incluso para su función complementaria de la misión principal de la PNA: interceptar y abordar pesqueros piratas, y traérselos escoltados a la costa para comparecer ante la Justificia Federal.

Los medios parecen encantados con esta compra, dado el aspecto «moderno» de estas naves de Naval Group. AgendAR la ha criticado fuertemente: son cuatro peludos de regalo, desde lo técnico a lo industrial y diplomático.

En este último renglón, el contrato directo firmado por los presidentes Macri y Macron hundió el plan de equipar a todo el Cono Sur con un diseño común de patrullera, la OPV-80 del astillero alemán Fassmer, asunto consensuado con Chile, Uruguay, Brasil y Perú. La estandarización regional de partes, componentes, respuestos, equipamiento y procedimientos de reparación de las Fassmer habría bajado el precio de construcción y asegurado muchos años de servicio de estos barcos en las cinco marinas de guerra.

Por otra parte, en números fríos, Macri prefirió pagarle a Francia U$ 328 millones por 4 patrulleras “llave en mano”, en lugar de construir 5 unidades nuevas en los Astilleros Río Santiago, con el agravante de que la primera en entregarse a la Argentina, «L’Androit», llegó con 7 años de uso en la Marina Francesa. Se recibió en el inventario naval, con el nombre de ARA Bouchard, y gran celebración de periodistas que no diferencian una patrullera de un gomón.

Es decir, el ex presidente Macri y su ex ministro Aguad evitaron pagarle al estado argentino un total de U$ 250 millones por 5 naves nuevas, y prefirieron darle U$ 78 millones más a Francia por sólo 4 unidades, todas menos modulares y polivalentes que las Fassmer. Con lo que a futuro se asegura con Francia una dependencia en materia de respuestos y componentes que de otro modo se habría repartido entre los talleres navales de la región.

El otro problema es que el exministro de Defensa, Oscar Aguad y su presidente Macri también prefirieron sacrificar 1200 puestos de trabajo calificado en el inmenso astillero de Ensenada, Astilleros Río Santiago, que desde 2016 está nuevamente a punto de cerrar. Pero la buena noticia (al menos para Francia) fue que con esta firma en Francia se aseguraron 2000 puestos en Naval Group, astillero oficial francés que revistó hasta hace poco con el nombre DNCS.

Lo dicho: bienvenida la Robinson a su nuevo rol, que es el de amargarle el día a los alrededor de 600 capitanes de barcos piratas que merodean y saquean con impunidad nuestro millón de km2 de Zona Económica Exclusiva. Por velocidad y armamento, puede hacer cosas que le serían muy difíciles a las 4 patrulleras francesas y los barcos de la PNA.