El Secretario de Defensa británico anuncia: «Defenderé las islas Malvinas de los bullies»

Ben Wallace, secretario de Defensa británico

Ben Wallace, el Secretario de Defensa de Gran Bretaña, encabezó un acto en el llamado “Día de Margaret Thatcher” -el 10 de enero, un feriado en las islas- en el que se recordó la guerra de 1982, y dijo que hará “frente a los bullies” (en inglés, matones) para defender a sus «Falklands».

Ben Wallace habló en el marco de las actividades que ya comenzaron en Gran Bretaña y en las Islas por el «Aniversario 40». Se recuerda el envío al Atlántico Sur por parte de Thatcher de una fuerza de 26.000 militares y 3.000 civiles en mayo de 1982. Su discurso está en sintonía con la postura del primer ministro Boris Johnson que también dijo hace pocas semanas que iba a defender las islas de la invasión.

“Nuestros enemigos no deben dudar de la determinación de Gran Bretaña de enfrentarse a los matones, defender a los que no pueden defenderse a sí mismos y a nuestros valores», subrayó Wallace.

La conferencia de Wallace fue organizada por el grupo de expertos Policy Exchange, en Londres, y moderada por Lord Moore, ex editor de The Daily Telegraph. En ella el ministro explicó que seguirán invirtiendo en las Fuerzas Armadas porque deben estar “siempre listos” para la guerra.

Recientemente el sitio Desclassified UK compartió documentos del Archivo Nacional británico que revelaban que el Reino Unido envió buques británicos con 31 armas antisubmarinas nucleares al Atlántico Sur durante el conflicto con Argentina de 1982. Ante esto, desde el gobierno argentino advirtieron que seguirán investigando y, de confirmarse esta información, presentarán la denuncia a los organismos correspondientes.

Mientras tanto, Gran Bretaña no pacifica sus discursos y su ministro de Defensa recalcó: “La distancia no disuadirá a Gran Bretaña, ni la escala del desafío. La historia está plagada de las consecuencias de quienes subestimaron esta pequeña isla. El general Galtieri no fue diferente».

Comentario de AgendAR:

Aparentemente, el discurso oficial del gobierno británico será que los brutales argentinos hacemos «bullying» a los pobres isleños, que viven -muy bien- de las licencias de pesca que otorgan para saquear el Atlántico Sur.

Además de los factores geopolíticos permanentes, debemos tener presente además que el gobierno de Boris Johnson está atravesando una crisis de popularidad, agravada por los problemas económicos del Brexit y algunos escándalos. Le conviene «envolverse en la bandera», como le convino a Margaret Thatcher 40 años atrás. Después de todo, fue un inglés el que advirtió que «El patriotismo puede ser el último refugio de los bribones».