Una terapia con Realidad Virtual reduce los síntomas de agorafobia

Un equipo formado por psiquiatras y desarrolladores informáticos han creado un escenario de realidad virtual diseñado para ayudar a personas que sufren de agorafobia.

Este trastorno psicológico consiste en sentir miedo y estrés ante ciertos ambientes, situaciones e interacciones, en particular en espacios abiertos, hasta tal punto que la persona queda imposibilitada para hacer su vida cotidiana.

Los pacientes tratados con realidad virtual mostraban una mejora significativa en los síntomas de su enfermedad tras seis semanas de terapia

Según  Daniel Freeman, psiquiatra de la Universidad de Oxford y director de la investigación, esta metodología con realidad virtual “genera un verdadero cambio en la vida del paciente”. En esta experiencia de realidad virtual el sujeto está acompañado en todo momento por un terapeuta, que le va guiando por diferentes escenarios.

El recorrido empieza en la clínica del doctor con la puerta abierta y, progresivamente, se va llevando al paciente a nuevos escenarios de dificultad cada vez mayor. En cada uno de estos lugares el sujeto debe completar determinadas tareas, como pedirle un café a otro personaje del mundo virtual, hacer contacto visual o acercarse a grupos de personas.

El psiquiatra explica que, en la medida en que los escenarios virtuales parecen reales, las habilidades adquiridas por los pacientes en este contexto les resultan de utilidad en su vida cotidiana. Uno de los participantes en el estudio, por ejemplo, fue capaz en el mundo virtual de coger un autobús para ir al cementerio a visitar la tumba de su padre. Gracias a eso, unas semanas después pudo reunir fuerzas y confianza para ir a la tumba de su padre en el mundo real.

Los resultados del estudio han sido publicados en la revista Lancet Psychiatry. Por un lado, participaron 174 sujetos con problemas de agorafobia a los que se les aplicó un tratamiento basado en realidad virtual. Otro grupo, de 172 pacientes, recibió una terapia convencional para abordar los mismos problemas.

Después de seis semanas de tratamiento, el grupo de la realidad virtual tuvo un pequeño pero significativo descenso en los síntomas de su enfermedad. Los sujetos se mostraban menos estresados y con menos miedo a afrontar las interacciones de su vida cotidiana.

No es la primera que la realidad virtual se utiliza con aplicaciones médicas o científicas. En 2020, la Universidad de Cambridge presentó un software que permite ver las células por dentro con el objetivo de desarrollar mejores tratamientos para sus enfermedades.