La CNEA reactivará la planta de agua pesada y proyecta otros 14 años de actividad

La producción para las tres centrales nucleares existentes y el proyecto para construir una cuarta que utilice tecnología de uranio natural le darían a la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) otros 14 años más de actividad.

Eso informaron a los diputados provinciales las autoridades de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), quienes pusieron en duda otras alternativas que promueve el gobierno de Neuquén como la producción de hidrógeno azul o fertilizantes.

«De ninguna manera se va a dejar de lado el agua pesada para producir otro producto. Sigue siendo nuestro objetivo, aunque esto no cierra el camino a otros proyectos que sean compatibles con la producción de agua pesada», aseguró el gerente general de CNEA, Daniel Bianchi.

El funcionario explicó que Nucleoeléctrica Argentina (NASA) hizo un requerimiento a la planta de unas 490 toneladas de agua pesada que requerirán las tres centrales nucleares existentes hasta el fin de su vida útil, lo cual le otorgaría al complejo de Arroyito otros seis o siete años de producción.

Esto dependerá de que el gobierno nacional amplíe el presupuesto del organismo para que pueda iniciar las tareas de puesta en marcha. «Estamos día tras día detrás de las negociaciones por el refuerzo».

Bianchi contó que hay otra vía «más indefinida» que es el proyecto para construir una cuarta central con tecnología de uranio natural y agua pesada, lo cual demandaría otro lote de 500 toneladas más de refrigerante. «Si sumamos a las dos con cierto optimismo podríamos fijar un horizonte para una de las dos líneas de producción de la PIAP de 80 toneladas por año», señaló.

Dijo que ello implicaría unos 12 años de producción más dos de puesta en marcha «y después en el camino habrá que ver si aparece algún otro proyecto de central de agua pesada o si se puede vender en el mercado internacional que hoy no aparece como muy promisorio».

Bianchi descartó que se esté pensando en una reconversión como han planteado desde el gobierno de Neuquén, el cual aclaró no es el propietario de la planta.

«Quiero dejar en claro una cosa que parece que no está tan clara: la única propietaria de la PIAP es la CNEA, por lo tanto cualquier proyecto como la producción de hidrógeno o de urea tendrán que ser acordados con la CNEA y esta ha puesto como prioridad uno de la PIAP la producción de agua pesada», planteó Bianchi. También aclaró que «nadie se puso en contacto con los expertos que tiene la CNEA en hidrógeno».

Comentario de AgendAR:

Con posterioridad a estas declaraciones del funcionario de la CNEA, desde la Agencia de Inversiones de Neuquén se ha planteado una polémica sobre los usos de la PIAP y sobre quiénes tienen voz en el tema.

Este lunes publicaremos publicaremos la posición ¿oficial? del gobierno neuquino, y también lo que opinamos en AgendAR sobre una herramienta imprescindible para la soberanía tecnológica de nuestro país.