YPF Solar ya comercializa sistemas de energía renovable para sus estaciones de servicio

YPF Solar, el nuevo segmento de mercado de la empresa energética más grande de Argentina, ya vende kits fotovoltaicos y soluciones a medida en el sector de las estaciones de servicio del país.

La firma devenida de la ahora ex Sustentator se encuentra en una primera etapa vinculada a la aplicación del cambio de marca en determinados productos y poco a poco lleva a la calle todo su portafolio de equipos de energía renovable.

Todos los termotanques solares ya los entregamos bajo YPF Solar. Mientras que en cuanto a los paneles fotovoltaicos, tenemos kits de diseño propio y queremos que todos los utilicen. Apuntamos a la estandarización de los productos para que la experiencia del cliente final sea óptima y homogénea”, aseguró Néstor Rejas, director comercial de la compañía.

“La nueva firma nos abre nuevas oportunidades, tanto a nivel de empresas, de Estaciones de Servicio y el área residencial. Nos cambia de cara al mercado, al menos en reconocimiento de marca, con un nivel más masivo, aunque es cierto que Sustentator tiene bastante recorrido ya hecho (fundada en 2009)”, agregó.

Asimismo, el especialista brindó tranquilidad para el sector, ya que adelantó que los equipos poseen las mismas características que aquellos desarrollados y comercializados desde hace muchos años con el viejo nombre, con la particularidad que ahora será bajo el nuevo segmento de la petrolera.

“Nos obliga a crecer en cantidad y calidad. Y continuaremos con la misma metodología, reforzando dando un nuevo nivel y categoría de representantes oficiales, donde tendrán mayores beneficios y obligaciones”, manifestó Rejas.

YPF planea aumentar aún más su rol en el mercado lo que proporcionará más ventajas competitivas para el rubro estacionero, dado que podrían generar su propia energía y achicar costos en las tarifas de electricidad entre 30 o 40 por ciento a partir de la instalación de los kits fotovoltaicos, los cuales poseen un repago de 6 a 8 años, pero su vida útil es superior a las dos décadas. Mientras que los sistemas solares-térmicos pueden lograr una reducción de hasta el 80 por ciento y su período de repago es menor, en el orden de 4 a 5 años.