martes, 18 junio, 2024 - 9:17 pm

Dia Mundial de la Diabetes. La situacion de la Argentina y otros paises de America

Según un informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la región de América Latina enfrenta un acceso limitado a tecnologías innovadoras esenciales para el manejo efectivo de la diabetes. Solo 12 países cuentan con seis tecnologías básicas necesarias, como equipos para medir la glucosa en sangre, pruebas para el diagnóstico temprano de complicaciones y tiras reactivas de orina para el análisis de glucosa y cetonas1.
Según la OPS, solo el 30% de los países latinoamericanos pueden manejarla efectivamente. En el marco del Día Mundial de la Diabetes, que se conmemora cada 14 de noviembre, los especialistas resaltan la importancia de obtener mayor acceso, lo que podría mejorar la calidad de vida de aquellos que padecen la enfermedad.
En Argentina, según la última encuesta nacional de factores de riesgo para enfermedades no transmisibles realizada en 2018, se estima que hay alrededor de 450.000 personas con diabetes tipo 1 en el país. Este tipo es hereditario, y se diagnostica mayormente en niños y jóvenes. Al mismo tiempo, es menos frecuente que la diabetes tipo 2, ya que representa entre el 5% y el 10% de los casos.

De acuerdo con los expertos, la DM1 presenta un alto índice de subdiagnóstico debido al desconocimiento de la población, la limitada cantidad de profesionales de la salud especializados en el área y la escasez de recursos dedicados a la detección y diagnóstico. Esta carencia lleva directamente con una tasa de mortalidad más elevada, por lo que su diagnóstico es de suma importancia.

Ante este panorama, los especialistas explican que existen soluciones tecnológicas avanzadas disponibles para el tratamiento de la DM1. Entre ellas, se encuentran los sistemas de administración automatizada de insulina, que demostraron cómo reducen las complicaciones y permiten que hasta el 90% de los pacientes alcancen el control óptimo de glucosa recomendado. De acuerdo con el Dr. Segundo Seclén, presidente de la Asociación Latinoamericana de Diabetes (ALAD), el manejo adecuado es crucial, ya que la DM1 puede ocasionar daño cerebral funcional, afectar el coeficiente intelectual debido a las hipoglucemias y, por ende, disminuir la esperanza de vida y aumentar la mortalidad.

La falta de tecnología en América Latina

En Argentina, la Ley Nacional de Diabetes garantiza el acceso a servicios esenciales para mejorar el control glucémico y reducir complicaciones, incluyendo insulinas análogas o bombas de insulina. Sin embargo, la escasez de suministros médicos y la inestabilidad económica afectan el acceso a estas tecnologías.

«Los principales desafíos son la accesibilidad a las nuevas tecnologías y el costo que conlleva la no cobertura o cobertura parcial de las mismas. Esto genera un gran desgaste en el sistema de salud, en los médicos y, sobre todo, en los pacientes”, explicó Rodrigo Carnero, miembro de la Sociedad Argentina de Diabetes Capitulo Córdoba.

En Chile, la Ley Ricarte Soto proporciona protección financiera a pacientes con condiciones específicas de salud, como enfermedades oncológicas, inmunológicas, raras o poco frecuentes, para el diagnóstico y tratamiento de alto costo. Esta ley contempla el acceso a terapias innovadoras, incluyendo insulinas análogas, sistemas de administración automatizada de insulina y dispositivos de monitoreo continuo de glucosa, como las bombas de insulina, que permiten un control y tratamiento más preciso y efectivo al suministrar la insulina de forma dinámica, ajustándose a las necesidades del organismo de la persona que padece esta enfermedad.

Al mismo tiempo, en Colombia, el acceso a tratamientos innovadores como la insulina análoga y los sistemas de administración automatizada de insulina está contemplado tanto en el régimen contributivo como en el régimen subsidiado de salud. Esto facilita el control de la enfermedad y evita complicaciones a corto y mediano plazo que podrían representar mayores costos para pacientes, familiares y entidades de salud.

A pesar de estos avances, todavía existen barreras que afectan a los pacientes para lograr un control adecuado de esta patología. “Aunque existen facilidades para acceder a tratamientos, las barreras que dificultan el acceso de los pacientes a este tipo de tecnología generalmente se deben al desconocimiento de algunos especialistas sobre estas tecnologías, la desinformación por parte de las personas y sus familiares, o retrasos administrativos de las Entidades Promotoras de Salud”, explicó Alexandra Gómez, directora de la Fundación ASUBIM.

Un ejemplo de esto es Perú, en donde los pacientes con diabetes tipo 1 continúan siendo tratados con insulina humana, un enfoque en desuso a nivel global y que solo persiste en países con recursos muy limitados. Este tipo de tratamientos se suele asociar con complicaciones como la hipoglucemia y una gran variabilidad glucémica que no logra un control efectivo de la condición.

Esta falta de inversión en tecnología en Perú no solo deteriora la calidad de vida de los pacientes, sino que representa una alta carga para el sistema de salud.

Por otra parte, en el caso de México, las personas con diabetes tipo 1 deben acudir a un hospital de tercer nivel del sector salud y/o ser beneficiario de alguna asociación de pacientes para tener acceso a tratamientos con insulina, pero no pueden acceder a tecnologías como los sistemas de administración automatizada de insulina (también llamados bombas) y de monitoreo continuo de glucosa.

Es por esto que los expertos señalan la importancia de seguir las buenas prácticas de países como Argentina, Colombia y Chile, e impulsar la implementación de políticas de salud pública en cada país. A su vez, destacan la necesidad de alinear la legislación con la realidad operativa, asegurando que lo establecido por la ley se refleje efectivamente en la práctica médica.

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