Por falta de obra pública, la Argentina entró en crisis energética

Por no gastar U$ 15 millones en presurizar con tres bombas el gasoducto Kirchnerm que traer la producción de Vaca Muerta a la Región Centro, el gobierno nacional ahora deberá gastar U$ 500 millones en importar gas licuado.

En Vaca Muerta yace la segunda mayor reserva de gas del mundo y la cuarta de petróleo. Hoy produce 80 millones de metros cúbicos de gas natural, y en 2030 se calcula serán 200 millones, nada malo para un país cuyo consumo en 2023 era de 120 millones. Sin embago, hoy la matriz energética Argentina tras 10 días seguidos de ola polar y bajas temperaturas, enfrenta múltiples desafíos con la provisión de energía.

Los cortes de gas ya empezaron. Seguirían los de electricidad, porque se fabrica con gas.

Por un lado, el gobierno le cortó el gas a más de 150 grandes empresas e industrias, que interrumpieron su producción. Al mismo tiempo, el Gobierno tiene que importar electricidad de Bolivia, Paraguay, Brasil y Uruguay para abastecer los picos de demanda. El martes por la noche, según Cammesa, al menos 7% de la energía eléctrica circulante en el Sistema Argentino de Interconexión provenía de países limítrofes. Es que la «demanda prioritaria» (hogares y comercios) ya se encamina a utilizar casi 80 millones de metros cúbicos (m3) diarios, cuando mayo habitualmente demanda 45 millones.

En este escenario, Cammesa licitó de urgencia la compra de 12 cargamentos de fueloil y gasoil para hacer frente al mayor consumo de gas. Serían 20 en total los barcos a adquirir. Este recurso se volcará por completo a la generación de energía térmica, que este martes era más del 55% del total de la generación. Los especialistas advierten que parte de ese faltante podría haber sido cubierto si el Gobierno de Javier Milei hubiese terminado la construcción de las plantas compresoras del Gasoducto Néstor Kirchner.

¿Qué pasó con el Gasoducto Néstor Kirchner?

El freno ordenado por el Ejecutivo a la obra pública demoró los trabajos y ahora deberán desembolsarse en junio unos u$s500 millones adicionales para hacer frente a la mayor demanda de energía. El Gasoducto Néstor Kirchner transporta 11 millones de metros cúbicos de gas por día (m3/d), pero si las plantas comprensoras de Tratayén, Salliqueló y Mercedes estuviesen en funcionamiento la capacidad ya se hubiese ampliado a 22 millones.

Si se hubiesen girado los fondos las plantas estarían terminadas y la capacidad de transporte del gas proveniente de Vaca Muerta se hubiese duplicado. La planta compresora de Tratayén, a cargo de Sacde, podría entrar en funcionamiento a mediados de junio, lo que permitiría inyectar 5 millones de m3 diarios adicionales al sistema. Eso representaría un ahorro de hasta u$s350 millones por año en sustitución de combustibles líquidos e importación de GNL. Lamentablemente, no ocurrirá.

En tanto, la planta de Salliqueló, que está construyendo Contreras, recién estaría lista en septiembre. En el caso de la planta de Mercedes, está mucho más demorada. Esta dilación se explica porque durante los primeros meses de este gobierno Enarsa dejó de pagarle a las constructoras que están a cargo de las obras. Le adeuda u$s30 millones a Sacde y u$s10 millones Contreras, lo que forzó a ambas empresas a trabajar por debajo de su capacidad. Si la empresa estatal hubiese recibido fondos, ambas estaciones de bombeo ya estarían operativas.

La deuda que arrastra el Gobierno nacional llega a u$s40 millones, pero la decisión de no pagar lo fuerza ahora a desembolsar u$s500 millones, cuando con el gasoducto a full podría a haber necesitado importar, pero por menos de la mitad de ese valor.

Por falta de dólares, no llegó un cargamento de GNL de Brasil

Como si fuera poco, Enarsa contrató en forma directa un garmento de GNL para la terminal de Escobar a la brasileña Petrobras por u$s22 millones, que debía inyectar 14 millones de metros cúbicos este martes y miércoles, 7 millones cada día. Pero por un error en la confección de la carta de crédito y por la falta de dólares para cancelar el pedido, Brasil no aceptó el pago y ordenó no despachar el GNL. Esta situación activó el armado de un Comité de Crisis de emergencia en Enarsa para analizar los pasos a seguir. Fuentes oficiales indicaron que en realidad los brasileños no querían aceptar una carta de crédito de un país que días atras había ofrecido pagar con bonos al 2038 la deuda con productores y distribuidores de energía.

Para peor, la distribuidora de gas TGN informó que durante varias horas del martes salieron de operación las dos plantas compresoras Beazley y Chajan, ubicadas en San Luis, que abastecen al gasoducto centro oeste, lo que provocó una escasez adicional de 2 millones de m3 diarios.

En este marco, la decisión ofricial que se adoptó y que ya fue notificada a todas las distribuidoras para que informen a sus clientes, es la interrupción del suministro de gas a más de 150 industrias y empresas, principalmente de los polos productivos de Córdoba, sur de Santa Fe y norte de la provincia de Buenos Aires, y el corte casi total a las estaciones de GNC.

Esas medidas se tomaron de apuro porque según admitieron fuentes oficiales a Energy Rerport se pensó que con la suba de las tarifas de electricidad y gas iba a caer la demanda residencial y que no iba a hacer falta tanta infraestructura energética. «Total, si hay que cortar se corta», dijo en voz alta un importante funcionario de la cartera energética.

El resultado fue caótico y se resolvió dejar sin gas a industrias de alta demanda de gas como la maderera, de cerámica y plásticos, pero también a petroquímicas, petroleras, cerealeras y empresas agroindustriales. Para suerte del Gobierno, estaban funcionando a media capacidad por la recesión. A las que no pueden cortarles el gas es a las industrias con procesos productivos continuos, que no pueden detener la producción.

Al respecto, la distribuidora Litoral Gas les informó a sus clientes que «Transportadora de Gas del Norte S.A. ha declarado una situación de Fuerza Mayor, razón por la cual se ve comprometido el normal abastecimiento de la demanda prioritaria en nuestra zona de distribución».

Ante el mencionado panorama, la compañía expresó que «con el fin de evitar la afectación del suministro a la demanda prioritaria, nos vemos obligados a solicitarle que cese a la mayor brevedad y hasta que medie comunicación expresa en contrario, el consumo de gas natural en sus instalaciones industriales, independientemente de quién sea su proveedor de transporte y/o gas».

Cierran todas las estaciones de GNC del país

“El abastecimiento entró en emergencia y hoy van a cerrar prácticamente todas las estaciones de servicio de GNC”, dijo Oscar Olivero, vicepresidente de la Cámara de Expendedores de Gas Natural Comprimido (GNC). “Recién hacia el viernes o sábado se va a conseguir cargar el tanque de gas”, agregó. En declaraciones a Radio Con Vos, Olivero explicó que esta medida se toma para priorizar el abastecimiento de gas a hogares, hospitales y escuelas en un contexto de consumo residencial desbordante y problemas en la infraestructura de transporte de gas.

En las últimas horas del martes, la Distribuidora de Gas del Centro (Ecogas) le notificó a las estaciones de servicio cordobesas la disposición de que suspendan por tiempo indeterminado el expendio de GNC.

Por su parte, el presidente de la Federación de Entidades de Combustible de la provincia de Buenos Aires, Juan Carlos Basílico, estimó que los problemas de abastecimiento de GNC podrían extenderse hasta el fin de semana.

Basílico condicionó la solución del problema a la llegada de los barcos de GNL que el Gobierno había adquirido antes de que se adelantara tanto el frío. «Nadie esperaba el invierno… Están viniendo 20 barcos que eran para la primera quincena de junio y pidieron otros 10. Para el fin de semana estaría solucionado», señaló Basílico a Radio Splendid.

El representante empresarial reveló que la federación le envió cartas documentos al presidente, Javier Milei y al secretario de Energía Eduardo Chirillo para que respondan sobre el tema. «En el Gobierno anterior dijeron que íbamos a tener gas para tirar para arriba: cada 100 kilómetros hacían una inauguración y ahora no tenemos gas. Pongamos la plata y no la desperdicien», reclamó.

¿Qué pasa con la provisión de GNC en las estaciones de servicio?

Guillermo Lego, secretario general de Cecha, explicó en diálogo con Energy Report, cómo es la situación de abastecimiento de GNC en las estaciones servicio. «Hoy está concentrada en estaciones que están con contrato interrumpible, como en La Plata y La Pampa, que fueron las que están siendo cortados para poder abastecer al sistema hogareño, residencial. Y en el caso de La Pampa es peor todavía porque hay 11 estaciones y las 11 son interrumpibles, por lo que concretamente tienen la falencia del corte de gas», detalló el experto.

Gas: ¿por qué muchas estaciones se pasaron a GNC interrumpible?

Lego remarcó que muchos estacioneros hoy eligen contratos interrumpibles por un tema de economía, para tener menores costos incrementales, y sobre todo, ante la baja del consumo. «Hay muchas estaciones que son duales, o sea, que tienen tanto combustibles líquidos como GNC. La parte de líquidos cayó en términos generales en el país, hoy está en 13,7%, pero hay provincias que están en alrededor del 20% de caída. Y por el arrastre en las caídas de consumo muchos han hecho contratos de menor cuantía, por eso pasan a ser interrumpibles», sostuvo. Las contrataciones firmes, en general, las hacen estaciones más grandes.

¿Qué dijo el secretario de Energía del estrés energético?

El secretario de Energía de la Nación, Eduardo Rodríguez Chirillo, sostuvo que «no es responsabilidad de este Gobierno no contar con capacidad plena» del Gasoducto Néstor Kirchner.

«En el Gobierno anterior se negoció una reducción del gas importado justo para el invierno de este año. A fin de resolver esta situación nosotros, acordamos con la brasileña Petrobras una asistencia para agosto y septiembre, y así cubrir esa reducción de volúmenes de gas», sostuvo el funcionario, en su cuenta de la red social X.

Brasil cumplió, pero cuando el primer metanero llegó a la planta de regasificación de Escobar, sobre el Paraná, no estaba la plata para pagarle.

Rodríguez Chirillo sostuvo además que «debimos asumir una deuda que dejó el Gobierno anterior con Bolivia por u$s244 millones por la importación de gas. Los intereses le costaron u$s21,8 millones a todos los argentinos».

También dijo que «estamos en el otoño más frío desde 1980, no pronosticado y con fuerte demanda de gas. Sumado a situaciones excepcionales (limitación de importación de energía de Brasil, salida de Embalse), se necesitó incorporar volúmenes de GNL, a precio de mercado, programados para más adelante».

Comentario de AgendAR: el Dr. Chirillo no controla la meteorología, pero el gas licuado brasileño que no se descargó en Escobar por falta de pago mostraría que tampoco controla su chequera o su cartera. Y Todo bien con echarle la culpa de la falta de gas a Embalse, pero es nuclear.

Por otra parte, Chirillo aseguró que «es un despropósito afirmar que sea responsabilidad de este Gobierno no contar con la capacidad plena del GPNK», el Gasoducto Néstor Kirchner. «La obra del primer tramo del GPNK y las plantas compresoras Tratayén y Salliqueló debieron haber finalizado en septiembre de 2023», apuntó.

Y añadió que se regularizaron pagos «por más de $30.000 millones y se destinaron recursos por otros $47.000 millones en la fase de terminación, debido al retraso heredado».

«Si hay que cortar, se corta», como dijo una alta fuente de la Secretaría de Energía a Energy Report. Esa sentencia, que aquí repetimos, va a perseguir a Chirillo.

Sube el precio de los combustibles a partir de junio

A partir del próximo sábado primero de junio vuelven a aumentar los precios de los combustibles por una actualización de entre 1% y 1,5% de los impuestos a la nafta y el gasoil habilitado por el Decreto 466 firmado por Javier Milei, el saliente Nicolás Posse y Luis Caputo. Con esta medida, se decidió sostener virtualmente el congelamiento de precios en los surtidores, aunque el aumento total en los surtidores se ubicaría entre 1% y 3%.

Según el decreto, el aumento de combustibles a partir del 1 de junio será de $10,74 por cada litro de nafta y de $9,18 para el gasoil, sin zonas diferencialesSi a éste último valor se le agrega la zona diferencial (ver más abajo) el impuesto total al gasoil llega a $13,644.

De este modo, la nafta súper de YPF en Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) pasará de los actuales $870 a unos $880,74 (suba del 1,23%), mientras que la nafta premium avanzará de $1.074 a $1.084,74, un 1% más.

Por su parte, el gasoil común grado 2 pasará de costar $918 a un valor de $928,18, un 1% adicicional. Por último, el gasoil premium grado 3 avanzará de $1.167 a $1.176,18, un 0,80extra.

Sebastián D. Penelli

VIAAmbito