De la ilusión a la realidad: El acuerdo Mercosur-UE no será muy importante para el sector cerealero y oleaginoso argentino

Después de más de 25 años de negociaciones, la Comisión Europea finalmente ratificó un Tratado de Libre Comercio con el Mercosur, el cual ahora debe ser aprobado por el Parlamento de la UE-27 y los poderes legislativos de las naciones integrantes del bloque sudamericano, proceso que podría extenderse por varios meses más. El acuerdo también debe ser validado por los Poderes Legislativos de los países integrantes del Mercosur para entrar en vigencia.

Como el acuerdo establece la posibilidad de validez bilateral, en caso de ser aprobado por el Parlamento de la UE-27 y algún poder legislativo del Mercosur y de la UE-27, bastaría para que entre en vigencia en el territorio de ambos sin necesidad de que las restantes naciones de ambos bloque lo ratifiquen.

Para el sector cerealero y oleaginoso argentino, el acuerdo no contempla beneficios importantes. En lo que respecta a cereales se establece una cuota anual de maíz y/o sorgo libre de impuestos, que comenzará con 166.667 toneladas en el primer año de vigencia del acuerdo para alcanzar el millón de toneladas en un plazo de cinco años.

Si bien una década atrás Argentina era un importante proveedor de maíz de la UE-27, con establecimiento de nuevas exigencias sanitarias los embarques de maíz convencional cayeron con fuerza para quedar solamente en pie las exportaciones de maíz Flint (“colorado”) destinadas a la elaboración de cereales para desayunos.

Las autoridades de la Unión Europea establecen una tolerancia de 0,01 parte por millón de diclorvós en granos, algo que es muy difícil de lograr porque se requieren al menos 120 días para que el insecticida aplicado en granos almacenados se volatilice casi completamente. Si bien el diclorvós está prohibido en la Argentina desde fines de 2018, siguen apareciendo partidas de granos con el producto, con lo cual era inviable realizar embarques destinados a la Unión Europea.

En ese marco, la cuota en maíz tendrá escasa relevancia para a Argentina debido a la restricción de orden fitosanitario. En los primeros once meses de 2025, según el último dato oficial disponible, Argentina exportó 112.692 toneladas a Polonia, España y Países Bajos. Una cifra insignificante para el volumen comercial del maíz.

En el caso del sorgo, en cambio, el cupo podría diversificar la matriz comercial del producto, que actualmente se encuentra muy concentrada en China. Pero no generaría un cambio sustancial en la dinámica exportadora del negocio.

El acuerdo contempla para el Mercosur un cupo libre de impuestos de 450.000 toneladas por año para el bioetanol destinado a la industria química y otro cupo de 200.000 toneladas para todos los demás usos (incluyendo corte con combustibles), que se introducirá con un esquema de desgravación gradual a lo largo de cinco años.

Si bien se trata de una cuota auspiciosa para la industria de bioetanol argentina –que se elabora en parte con maíz–, la realidad es que la potencia regional en materia de biocombustibles es Brasil y es muy probable que acapare la mayor parte del cupo.

En lo que respecta al complejo oleaginoso, el aspecto más relevante es el relativo al biodiésel, que contempla un cronograma de desgravación progresivo por el término de once años, luego del cual el arancel debería ser cero.

En la actualidad Argentina exporta biodiésel a la UE-27 en el marco de un acuerdo especial que contempla un cupo de 1,2 millones de toneladas anuales y precios mínimos, además de un arancel del 6,5%.

Es importante destacar que el acuerdo incluye una cláusula de salvaguardia bilateral en caso de que el aumento de las importaciones procedentes del Mercosur cause –o incluso sólo amenace con causar– un daño grave a los sectores pertinentes de la UE.

Una vez realizada la denuncia, en el caso de los productos considerados “sensibles”, las investigaciones finalizarán en un plazo de cuatro meses y, en casos urgentes, se podrán introducir medidas provisionales en un plazo de 21 días. Entre los productos “sensibles” se incluye el maíz, sorgo, bioetanol y biodiésel.

VIABichos de Campo