Cazas supersónicos como señal geopolítica. AgendAR recomienda: ¡Drones!

Un caza JAS 39 Gripen de la Fuerza Aérea de Suecia

La preparación del soporte para una futura flota canadiense de cazas JAS 39 Gripen E continúa sumando avances. En ese marco, GE Aerospace y Magellan Aerospace firmaron un memorando de entendimiento para desarrollar en Canadá capacidades de mantenimiento, reparación y revisión general (MRO) de los motores F414-GE-39E, siempre que el Gobierno canadiense decida incorporar el caza de Saab como parte de la futura flota de la Real Fuerza Aérea Canadiense (RCAF).

El acuerdo estratégico fue anunciado durante el Salón Aeronáutico de Farnborough y establece las bases para crear un centro nacional especializado en el sostenimiento de los motores F414-GE-39E. La iniciativa depende de que Ottawa seleccione finalmente al Gripen E como parte de su programa de renovación de la aviación de combate.

El vicepresidente de Motores y Servicios de Defensa de GE Aerospace, Paul Ferraro, afirmó que: “La firma del memorando de entendimiento de hoy se basa en una relación de seis décadas entre GE Aerospace y Magellan, que abarca motores militares y comerciales, y garantizará que la Real Fuerza Aérea Canadiense tenga acceso a servicios de sostenimiento de motores dentro del país para asegurar la disponibilidad de los motores F414”.

Por su parte, el vicepresidente de Desarrollo de Negocios, Marketing y Contratos de Magellan Aerospace, Haydn Martin, señaló: “Este memorando refleja nuestra intención compartida de desarrollar capacidades aeroespaciales soberanas y duraderas en Canadá. Si el Saab JAS 39 Gripen E resulta seleccionado, Magellan Aerospace estará preparada para proporcionar servicios de mantenimiento, reparación y revisión general de motores que mejoren la disponibilidad operativa de la Real Fuerza Aérea Canadiense, al tiempo que mantengan empleos altamente calificados, desarrollen experiencia técnica avanzada y fortalezcan la capacidad industrial de defensa de Canadá a largo plazo”.

El vicepresidente de Motores y Servicios de Defensa de GE Aerospace, Paul Ferraro, y el vicepresidente de Desarrollo de Negocios, Marketing y Contratos de Magellan Aerospace, Haydn Martin.

Un centro nacional para sostener la futura flota de Gripen E

Según lo acordado, GE Aerospace proporcionaría capacitación y licenciaría a Magellan Aerospace para operar como el centro canadiense de excelencia en el sostenimiento de motores F414. Los trabajos de mantenimiento, reparación y revisión general se realizarían en la planta que la compañía posee en Mississauga, donde se atendería la futura flota de motores destinada a la Real Fuerza Aérea Canadiense.

Además del soporte técnico, el proyecto contempla el desarrollo de infraestructura especializada y la formación de personal altamente calificado dentro del país. De concretarse, la iniciativa también reforzaría la base industrial de defensa canadiense y se alinearía con la estrategia nacional denominada “construir, asociarse y comprar”, orientada a fortalecer capacidades industriales vinculadas al combate aéreo.

El motor F414-GE-39E, que impulsa al Saab JAS 39 Gripen E, acumula más de cinco millones de horas de vuelo y, según GE Aerospace, supera los objetivos establecidos en materia de confiabilidad, durabilidad y disponibilidad. La compañía informó además que ya entregó más de 1.600 motores F414 a ocho países, mientras que su arquitectura modular busca simplificar el mantenimiento y reducir los costos durante todo el ciclo de vida.

La propuesta de Saab continúa ganando espacio en Canadá

La firma del memorando se produce mientras Saab mantiene activa su propuesta para suministrar hasta 72 cazas Gripen E/F y hasta seis aeronaves de Alerta Temprana y Control Aerotransportado (AEW&C) GlobalEye a Canadá. Desde comienzos de 2026, la empresa sueca busca incrementar la participación de la industria canadiense mediante compromisos de inversión, generación de empleo y transferencia de capacidades industriales.

En mayo, el Gobierno canadiense confirmó el inicio de negociaciones con Saab para evaluar la posible adquisición del sistema GlobalEye. Esa decisión fortaleció la presencia de la empresa sueca dentro del proceso de modernización de la Real Fuerza Aérea Canadiense y reforzó indirectamente la candidatura del JAS 39 Gripen E, que continúa compitiendo con el F-35 estadounidense, por convertirse en uno de los futuros cazas de combate del país.

Germán Alejandro Romero

Comentario de AgendAR:

Mal momento para Lockheed, pero un tremendo cambio de juego para Saab.

Si los cazas supersónicos son símbolos de adhesión nacional a bloques internacionales, las dos mayores economías de las Américas después de la de los EEUU, Brasil y Canadá, le están haciendo un tremendo corte de manga a los EEUU y su producto estrella, el Lockheed F-35.

Pero las consecuencias las paga también el segundo producto estrella de Lockheed, el F-16. Y como este segundo caza es mucho más barato de fabricar y mantener que el F-35, y sin embargo muy inferior al Saab Gripen por su capacidad operar en dispersión, desde rutas remotas en lugar de aeródromos perfectos, ahora son dos las exportaciones militares icónicas de los EEUU las que están recibiendo un golpe fatal.

El F-35 es muy caro, y tan complejo y propenso a fallas que su disponibilidad anda en el 50%. Si vas a la guerra con 100 de estas maravillas todopoderosas, el primer día peleás con 50 y el resto está en mantenimiento en los exquisitos hangares de sus bases. El segundo día los hangares no existen más debido a un ataque combinado de centenares drones de bajo precio, de misiles crucero bastante baratos, y de misiles hipersónicos y balísticos no muy caros. Lo más caro y frágil de un arma de ataque a tierra hoy es el piloto.

Para ver si esto es cierto, recomiendo estudiar las dos mayores guerras entre estados de nuestro siglo: la de Ucrania y la de Irán.

El hecho es que si apostaste al F-35, como fueron delicadamente obligados los países de la OTAN (salvo Francia y Suecia), al segundo día de la guerra el remanente de tus cazas sigue en tierra, y ése día lis hacen percha en sus fastuosos talleres. Acabás de perder la guerra.

El F-16 block 70 que te acabás de comprar tampoco puede operar. Necesita de pistas perfectas y, con carga máxima de combustible y armas, muy largas: 2,5 kilómetros.

Con una sola pasada de drones te las llenaron de baches y durante las 24 horas siguientes, con esos hermosos Viper encerrados en tierra en unos pocos aeródromos impracticables, tu maravillosa flota es alimento balanceado para ataques masivos con drones y misiles (que son también drones). Tu lujosa capacidad de intercepción, ataque a tierra y escolta desaparece sin haber podido despegar.

El Gripen de Saab no. Al igual que los gigantescos cazas rusos de la familia de los Sukhoi Flankers, el diminuto caza sueco opera desde rutas, y recibe nuevas armas y combustible en 20 minutos desde un camioncito con un suboficial y cuatro colimbas bien entrenados.

Le pueden incluso sacar la turbina anterior y ponerle una nueva en dos horas, y vuelve al combate.

A la larga, los cazas supersónicos van a ser bipostos, y la persona realmente importante va a estar en el asiento trasero, operando una escuadra muy dispersa de drones de todo tipo, incluidos algunos de reabastecimiento.

Todo lo demás, incluso recién salido de fábrica, es tecnología obsoleta.

El Gripen es el caza tripulado perfecto para atravesar esta transición hacia la aeronáutica robótica.

By the way, esta decisión canadiense a favor del Saab hace puré ese mercado sudaca de compradores de F-16 Viper de segunda mano. En el cual acabamos de ingresar, y contentísimos de tener una flota útil únicamente para desfiles aéreos. Eso sí, re-patrióticos

Era hora de que esto le sucediera a Lockheed.

Si entre tanto queremos hacer algo útil para el país, volvamos al Proyecto SARA de INVAP y empecemos a fabricar drones.

Además de no perder una guerra en horas, eso nos serviría para no seguir perdiendo industria aeronáutica, como en el último medio siglo.

Drones, compatriotas. «Seamos independientes, y lo demás no importa nada», como escribió el primer fabricante de armamento de la historia nacional. Fue un tal José de San Martín.

Daniel E. Arias

VIAZona Militar